Historia sobre la música clásica. Historia insolita de la musica clasica I - Alberto | Seite 386
Historia insolita de la musica clasica I
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Alberto Zurron
Borodin era un ser extraviado entre la química y la música, disciplinas que
combinó con una pasión a partes iguales.
Es paradójico que sus obras militares perduraran más que las musicales; de
hecho su Manual de fortificación pasajera y su Resumen de la historia de la
fortificación permanente se convirtieron para los ingenieros en algo así como
para los filósofos las críticas de la razón pura y de la razón práctica
kantianas, ya que a mediados del siglo XX aún se estudiaban en las Escuelas
Militares de Ingenieros rusas. En cuanto a Músorgski, desempeñó un cargo
de oficial en el regimiento de Preobrazhensky; en 1863 ya tenía hechas
algunas composiciones notables, pero para poder sobrevivir tuvo que aceptar
un puesto de administrativo en la Sección de ingenieros del Ministerio de
Comunicaciones ruso, en el que fue perdiendo paulatinamente su inocencia
durante quince años. Como seguía escaso de recursos y buena parte del
dinero se le iba en el vodka, se aprovechó de su dominio de lenguas
extranjeras para traducir al ruso algunos procesos criminales célebres
desarrollados
en
Francia
y
Alemania.
De
aquel
Ministerio
pasó
al
Departamento de Bosques del Ministerio de la Propiedad Estatal y de allí a la
oficina de Control Gubernamental, donde permaneció hasta 1879, pasando
desapercibido por todos los escalafones a pesar de que diez años antes había
compuesto su Boris Godunov, estrenada en 1874. Balakirev, alma mater del
grupo, fue el único privilegiado que no necesitó llegar a la música por el
camino más largo como hicieron los otros, dado el atajo que suponía poseer
una familia con patrimonio a lo largo y ancho del mapa ruso. Sin embargo
una serie de conciertos para piano sin éxito de público le hizo reconsiderar su
vida en 1872, arrojándose al fanatismo religioso y consiguiendo un trabajo
como empleado en la estación de ferrocarriles de la línea de Varsovia.
Chaikovski da cuenta de esta desviación en la misma carta de 1877 a
Nadezhda von Meck: «Balakirev tiene un enorme talento, que, por unas
fatales circunstancias, ha hecho de él un santurrón, después de haber
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Preparado por Patricio Barros