Historia sobre la música clásica. Historia insolita de la musica clasica I - Alberto | Page 333
Historia insolita de la musica clasica I
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Alberto Zurron
depresión respecto del hombre común. Estoy seguro de que se puede
extrapolar ese sensibilísimo oficio al músico, y es que, personalmente, no
encuentro ninguna diferencia entre ellos al margen del profundo hiato
creador entre la composición de un poema y de una sinfonía. Tener las llaves
de acceso al mundo interior es una fatalidad, pero más lo es descubrir que se
lleva dentro una potentísima lupa de aumento capaz de agigantar los
arcanos e incógnitas del mundo y tener que cernerlos en el cedazo de la
música para dejar pasar la luz y dejar en los alambres las sombras. Ya
hablaba Berdiaev del problema existencial que entraña el infortunio de la
conciencia; pero las crisis de los músicos han sido preferentemente de
creatividad, no de conciencia, de manera que sólo una conciencia ha tenido
la capacidad de hundirlos: la de saberse agotados musicalmente. Este
capítulo es el ejemplo de una marcha atrás en un determinado punto de la
rendición, un punto que la conciencia les había impuesto como de no retorno
y que el deseo de cumplir su obra abortó al borde mismo del abismo…
Una mujer de por medio (como casi siempre)
Como músico, Chaikovski era un hombre de principios, pero como hombre
era un animal de costumbres. Y es que, hipersensible como pocos, tenía por
costumbre sufrirlo todo, padecerlo todo, reconvertir el mundo en un inmenso
aparato de deglución y dejarse masticar por todo. Cierto es que, mal que
bien, fue superando todos sus baches autolíticos, pero el escollo mayor no
venía en ningún plan de conservación de carreteras, así que Chaikovski,
homosexual inconfeso y en permanente conflicto, lo sorteó casándose con él.
Aquel accidente geográfico se llamaba Antonina I. Miliukova y condujo al
compositor primero al spleen, después a la depresión y, finalmente, al deseo
de quitarse la vida. Carta a Nadezhda von Meck el 9 de agosto de 1877,
veintiún días después de su boda:
Deseé la muerte con todas mis fuerzas. La muerte me parecía
la única salida, pero el suicidio estaba descartado. Amo a
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Preparado por Patricio Barros