Historia sobre la música clásica. Historia insolita de la musica clasica I - Alberto | Page 257

Historia insolita de la musica clasica I www.librosmaravillosos.com Alberto Zurron habituó a tocar, dejándola con el tiempo en una especie de apagón pianístico, todo lo contrario que los Tres movimientos de Petroushka encargados a Stravinski en aquel mismo año de posguerra, al parecer tan fatídico para todos salvo para él. La generosidad le llevaba a poner el pie en un continente y hacerse básicamente dos preguntas: ¿dónde están las mujeres de moral relajada?, y ¿dónde hay un músico que esté pasando estrecheces? El caso es que a las dos tareas aplicaba un regular ritmo binario, llegando incluso a borrar su número de bastidor para que no se supiera que había pasado (y pagado) tanto por un sitio como por el otro. El mérito de Rubinstein es que hizo toda su fortuna con sus manos y no con la mano de una señora pidiéndosela en matrimonio. Esto sí lo hizo el director ruso Serguéi Koussevitzky. La propietaria de la mano fue una señora llamada Natalie, hija de un adinerado empresario, y aquel ya nunca la soltó teniendo en cuenta que como regalo de bodas le puso una orquesta completa a su disposición. Pero Serguéi optó por no quedarse para sí solo la formación y decidió dar carne a quien no tenía dientes para deglutir, así que se la desmenuzó a tantos y tantos desdentados alquilando un barco y recorriendo las aldeas ribereñas del Volga para acercar la música a sus sorprendidos habitantes. Durante el primer verano que aquel Cristóbal Colón de la música se lanzó a la aventura recorrió dos mil trescientas millas y ofreció centenares de conciertos. Obras son amores y no buenas razones. Aquellas le costaron unos cien mil dólares de la época. El pianista Sviatoslav Richter no puso agua de por medio, sino tierra. Y mucha. No poco mérito tuvo que a sus setenta y un años, en 1986, hiciera con su coche un viaje de seis meses por Siberia y Los Urales ofreciendo recitales gratuitos de pueblo en pueblo tocando ante personas que jamás habían escuchado o visto un piano. Otras veces no se trataba de dejar dinero, sino de arremangarse y hacer «de negro». Tal fue lo que decidió Mozart con Michael Haydn, hermano menor de Joseph, a quien el príncipe-arzobispo Von Colloredo había encargado una serie de seis dúos para violín y viola, aunque llegada la fecha límite una 257 Preparado por Patricio Barros