Historia sobre la música clásica. Historia insolita de la musica clasica I - Alberto | Page 240
Historia insolita de la musica clasica I
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Alberto Zurron
completas de Esquilo, sino su violín. Ella lo sacó del estuche y lo puso
temblando en sus brazos, tras lo cual la exigente mujer no le pidió empezar
por algo suave como una Siciliana de Bach, qué va, le pidió que tocase nada
menos que el Concierto de Mendelssohn. Fritz la miró algo ceñudo, posó el
arco sobre las cuerdas, tragaron saliva los Kreisler y después respiraron
aliviados cuando el primer tropel de notas en mi menor salió sin un solo
asomo de coágulo.
La fatalidad sí completó el ciclo de otros eximios violinistas cuando posaban
en el peldaño más alto. Jacques Thibaud, durante años inseparable siamés
de Pablo Casals, murió a los setenta y tres años en accidente de avión
cuando se dirigía a una gira por Extremo Oriente. La, en su día, niña prodigio
Ginette Neveu murió con treinta años de la misma forma y, según las
crónicas, fue hallada abrazada a su Stradivarius entre los amasijos del
fuselaje.
Con algo más de fortuna contó el joven Nijinski cuando tras uno de sus
famosos e inigualables garabatos aéreos fue a aterrizar sobre unos bancos
ocultos a su ángulo de visión, golpeándose violentamente el vientre. El
resultado
fue la inmovilización
durante
tres meses
en
un
hospital,
debatiéndose en ocasiones entre la vida y la muerte. Tenía catorce años y
sólo su robusta constitución pudo salvarle. Otra pequeña dosis de mala
suerte se cebó con él meses después del alta hospitalaria, cuando se vio
fortuitamente envuelto en una manifestación cerca del Palacio de Invierno en
San Petersburgo, recibiendo de un cosaco un porrazo en la cabeza que le
dejaría una cicatriz de por vida.
Abríamos este capítulo identificando a los músicos con esos seres mimados
de la creación a los que Rilke se refería cuando hablaba de los ángeles. Pero
un poco más adelante Rilke alza en su Elegía un interrogante que los
melómanos sabríamos responder sin temor a equivocarnos:
«¿Recogen los ángeles realmente sólo lo suyo, lo que de ellos
emana,
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Preparado por Patricio Barros