Historia sobre la música clásica. Historia insolita de la musica clasica I - Alberto | Page 106
Historia insolita de la musica clasica I
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Alberto Zurron
considerase satisfecho. Lo hacía todo personalmente. Percibía la más leve
nota equivocada, incluso en los conjuntos más grandes».
Escuchando la aguja en un pajar
Lo verdaderamente llamativo era la afición que algunos compositores tenían
a alejarse del conjunto orquestal para apreciar en tres dimensiones el brillo
del sonido, pero también para percibir con mayor nitidez el error de un solo
instrumento y saltar sobre la yugular del músico desde el patio de butacas
para reencauzar la circulación de su mala sangre. No se engañen. Muchos
fueron los llamados a esta afición, pero pocos los escogidos. Rimski-
Korsakov fue uno de ellos. En enero de 1895 la dirección de la Ópera de Kiev
le había invitado al ensayo general del estreno de su obra Snegurotchka, así
que hizo de agente controlador paseándose por el escenario entre los
músicos hasta que en un momento dado del tercer acto oyó un motivo
tocado por los primeros violines, repetido tres octavas más bajo por un
contrabajista. Una vez localizado «me acerqué al contrabajista y comprobé
que, en efecto, tocaba con arreglo a su parte. Hice parar la orquesta y pedí
al músico que me mostrara su parte. Me di cuenta entonces de que el copista
había encajado el motivo en la parte del contrabajo. Ordené al músico que
no lo tocara y lo suprimí». Lo bueno que tenía un carácter afable como el de
Rimski era que la sangre nunca llegaba al río… Lo mismo ocurría con el
astringente Debussy. Era un ser privilegiado en muchos sentidos, pero su
sentido mejor dispuesto era el del oído. En él guardaba una caja de
resonancia como réplica de la gigantesca caja en que se configuraba el
exterior, de manera que no había un solo sonido llegado de fuera que no
reverberara allí dentro en la misma frecuencia. El pianista francés Robert
Schmizt cuenta cómo en una ocasión Debussy asistió a uno de los conciertos
de sus obras que aquél dirigió en París. Se representaba La damoiselle élue.
Pero durante el ensayo ocurrió una fatalidad: un oboe tocó una nota
equivocada. Debussy se contuvo y no dijo ni palabra, pero no bien terminó el
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Preparado por Patricio Barros