Hierro y Acero Edicion 105 | Seite 21

Entorno del acero

Entorno del acero

21 este contexto, directivos del sector, han insistido en que el principal reto del sector no es la capacidad productiva, sino el ordenamiento del mercado y la aplicación efectiva de instrumentos de defensa comercial.
Balanza comercial: Importaciones altas, exportaciones concentradas
Las importaciones de acero en 2026 se estiman entre 10 y 12.5 millones de toneladas. Aunque los aranceles aplicados por México a países sin tratado comercial podrían limitar parcialmente los flujos desde Asia, el volumen total seguirá siendo elevado, impulsado por envíos desde Estados Unidos y Canadá, así como por productos no fabricados localmente.
En contraste, las exportaciones mexicanas de acero se estiman en un valor de US $ 3,500 a 4,000 millones, con un crecimiento de hasta 5 % anual, concentrándose en más de 70 % en el mercado estadounidense. Esta alta dependencia convierte cualquier cambio en la política comercial de EE. UU. en un factor crítico para la industria mexicana.
Aranceles de EE. UU.: Presión y oportunidad
En 2026, el acero mexicano seguirá enfrentando el arancel de 25 % bajo la Sección 232, aunque en términos efectivos— dependiendo del producto— el impacto puede ubicarse entre 30 % y 50 %. Si bien estos aranceles han afectado volúmenes y competitividad, también refuerzan una narrativa que la industria nacional ha impulsado con fuerza: la necesidad de fortalecer el acero con origen en Norteamérica.
Vedoya ha sido claro al señalar que los aranceles, aunque distorsionantes, incentivan una mayor integración regional, favorecen inversiones en transformación local y premian a los productores que cumplen con reglas de origen, estándares laborales y compromisos ambientales. Bajo esta lógica, México tiene la oportunidad de desplazar acero de origen extra-regional y consolidarse como socio estratégico dentro del T-MEC.
Precios: Inicio firme, con cautela en la demanda
De acuerdo con Platts( S & P Global Commodity Insights), el mercado mexicano del acero comienza 2026 con precios de oferta estables en niveles relativamente altos, lo que permitiría márgenes sólidos durante el primer trimestre. Los aumentos anunciados a finales de 2025— hasta 50 USD / t en bobinas laminadas en caliente y en frío— dieron un impulso al mercado, favoreciendo reposición de inventarios.
En productos largos, particularmente varilla, los incrementos anunciados en diciembre impulsaron ligeramente la demanda, apoyados también por paros de mantenimiento y problemas energéticos que limitaron la oferta. A esto se suma el encarecimiento de la chatarra importada, cuyos precios en Estados Unidos aumentaron entre 30 y 50 USD / t, trasladando presión a los precios en México.
Aun así, persisten dudas sobre la fortaleza real de la demanda. La segunda mitad de 2025 dejó claro que el mercado sigue siendo sensible a factores externos, especialmente al desempeño de Estados Unidos y a la evolución de las remesas, clave para la autoconstrucción.
Varilla: Proyectos públicos vs. exceso de oferta
El mercado de la varilla enfrenta una paradoja en 2026. Por un lado, existe expectativa positiva por proyectos federales como los trenes de pasajeros, la expansión del Tren Maya, el corredor interoceánico, la modernización del AICM y el ambicioso plan de un millón de viviendas. Por otro, el mercado sigue siendo altamente competitivo, con ocho productores operando en el país y un consumo que ha caído más que la producción.
Entre enero y noviembre de 2025, el consumo de varilla disminuyó 4.2 %, mientras la producción cayó 2.8 %, generando presiones de sobreoferta. Aunque los precios parecen haber tocado piso hacia finales de año, el equilibrio dependerá de la ejecución efectiva del gasto público y de la recuperación del sector construcción.
2026: Año de transición estratégica
Más que un año de expansión acelerada, 2026 se perfila como un año de transición estratégica para la industria del acero en México. La revisión del T-MEC prevista para mediados de año, la política arancelaria de Estados Unidos y la implementación de la nueva reforma arancelaria en México serán determinantes.
Como han reiterado directivos de la industria que operan en Monterrey, el futuro del acero mexicano no pasa solo por producir más, sino por producir mejor, con mayor valor agregado, integración regional y disciplina comercial. En un mundo más proteccionista y fragmentado, el acero con reglas claras y origen definido será el que gane espacio.
Para México, el reto— y la oportunidad— es clara: dejar de ser un mercado abierto y vulnerable a distorsiones, y consolidarse como pilar industrial de Norteamérica. El desenlace comenzará a escribirse en 2026.
ENE-MAR 2026 l ASOCIACIÓN TECNOLÓGICA DEL HIERRO Y EL ACERO l AISTMEXICO. ORG. MX