Health Experts Magazine Septiembre 2026 | Page 46

Frutos secos y semillas: grasas buenas en su justa medida
Ingredientes como almendras, piñones, nueces o pepitas de calabaza aportan grasas insaturadas, fibra y minerales como magnesio y zinc. Sin embargo, también elevan considerablemente el aporte calórico del mole. Moles como el negro o el poblano, que incluyen varios tipos de frutos secos, suelen ser más pesados nutricionalmente que versiones como el verde, más ligero por su base de hierbas y chile.
Chiles: capsaicina con beneficios metabólicos
Los chiles secos y frescos presentes en casi todos los moles aportan capsaicina, compuesto asociado con efectos antiinflamatorios y con un ligero aumento del metabolismo. Además, son ricos en vitamina C y antioxidantes, aunque su intensidad picante puede no ser recomendable para personas con sensibilidad gástrica.
Chocolate y azúcares: placer con moderación
En moles como el poblano o el negro, el chocolate amargo suma antioxidantes tipo flavonoides, pero también azúcares y grasas saturadas si se usa en exceso. Aquí la moderación es clave, sobre todo si el platillo se acompaña de vino, cuyo alcohol y azúcares residuales pueden sumar calorías adicionales.
Maridar con conciencia
Elegir un vino con buena acidez, como un espumoso o un blanco fresco, no solo contrasta con la potencia del mole: también ayuda a equilibrar sensorialmente una comida rica en grasas. Disfrutar el mole de forma consciente, en porciones moderadas y acompañado de vegetales o proteínas magras, permite aprovechar su riqueza nutricional sin excesos.
46 septiembre 2026. HealthExperts