Health Experts Magazine Septiembre 2026 | Page 23

Originaria de Mexicali, Baja California, la Dra. Karen Iliana Carrillo Díaz se graduó como médico general por la Universidad Autónoma de Baja California( UABC) y se especializó en Medicina Estética y Antienvejecimiento en la UNAM. Con clínicas en Mexicali, Culiacán y Ciudad de México, se ha convertido en una de las voces más reconocidas de la medicina estética no quirúrgica en México, con un enfoque que combina protocolos personalizados, certificación médica y una visión preventiva del paso del tiempo. En esta entrevista con Health Experts, la doctora Carrillo explica en qué consiste la medicina estética preventiva, a qué edad conviene empezar a cuidarse, qué mitos rodean su especialidad y hacia dónde avanza la tecnología antienvejecimiento.

Health Experts( HE): ¿ Qué la llevó a especializarse en Medicina Estética y Antienvejecimiento después de su formación como médico cirujana?
La medicina estética es mínimamente invasiva y no requiere tiempo de recuperación. No se trata solo de trabajar lo físico: un paciente que se ve bien también se siente mejor, y eso impacta directamente en su autoestima y en sus relaciones interpersonales y sociales. La medicina estética debería ser preventiva, aunque también puede ser correctiva; se pueden abordar ambas partes, solo que si es preventiva el paciente requerirá menos tratamientos, y si es correctiva necesitará un año más intenso trabajando en distintos protocolos. La medicina estética es tu mejor aliada, porque buscamos lograr un envejecimiento positivo, en el que el paso del tiempo se viva de esa misma manera.
Health Experts( HE): ¿ Qué es exactamente la“ medicina estética preventiva” y a qué edad recomienda que las personas empiecen a considerarla?
A partir de los 20 o 25 años, nuestra producción de colágeno y elastina empieza a disminuir, y ahí comenzamos a notar las líneas de la frente, del entrecejo y el surco nasogeniano; es el momento de empezar a trabajar esos cambios. Pero el mejor tratamiento antiedad sigue siendo generar conciencia sobre el uso del protector solar desde la infancia, salgamos o no de casa. Eso mantiene la piel hidratada, con menos daño solar y menos radicales libres, lo que retrasa el envejecimiento. Ese es el primer cambio preventivo. A partir de los 30 o 35 años ya se nota más la pérdida de volumen, y ahí podemos empezar a trabajar con inyectables, cuyo porcentaje de satisfacción es mayor cuando se combinan con tecnología. De los 30 en adelante, se combinan inyectables y tecnología; a partir de los 40 o 45, se suman bioestimuladores, toxina botulínica y aparatología más potente, que penetra más para lograr un efecto lifting.
Siempre les digo a mis pacientes que, cuando quieran hacerse algún tratamiento, lo hagan por decisión propia y con un médico certificado: que consulten su cédula profesional y la opinión de otros pacientes.
Health Experts( HE): ¿ Cuáles son los primeros signos de envejecimiento que podemos prevenir o retrasar con tratamientos no invasivos, antes de que se vuelvan más notorios?
Hoy existe una gran variedad de opciones. Entre las tecnologías más efectivas está el ultrasonido focalizado de alta intensidad, conocido como Ultraformer, que ayuda a disminuir la grasa localizada y a tensar la piel. Se puede combinar con zafiro, un equipo que deposita energía y ayuda a retraer la piel. Ese mismo día puedes ir a la playa o maquillarte, porque no requiere recuperación. Puede tomar tres o cuatro sesiones al año, pero no limita otras actividades. Esa combinación de tecnologías, que existen desde hace tiempo, sigue evolucionando para ser más rápida, doler menos y mostrar un efecto más notorio desde la primera sesión; ahora mismo esas combinaciones son tendencia. Cada paciente tiene necesidades distintas y requiere diferentes tecnologías e intensidades, porque no es lo mismo la fuerza del entrecejo de una persona que la de otra, o la de un paciente masculino.
Health Experts( HE): ¿ Qué diferencia hay entre un tratamiento estético“ preventivo” y uno“ correctivo”? ¿ Cómo decide qué necesita cada paciente?
Todos los tratamientos pueden usarse tanto de forma preventiva como correctiva; lo que cambia es el número de sesiones. Si es preventivo, tal vez sea una vez al año; si es correctivo, quizá tres. En el caso de la toxina botulínica, la diferencia es que en un tratamiento preventivo la arruga solo se marca cuando el paciente hace el gesto; en uno correctivo, la línea ya está marcada incluso sin expresión, y entonces en lugar de aplicarla cada seis meses, se hace cada cuatro. Pero también depende del fototipo de piel, del estado del poro, de si la piel está hidratada y del estilo de vida del paciente. Puede venir a la clínica y hacerse ochenta tratamientos, pero si no toma agua, no usa protector solar y no duerme entre seis y ocho horas, ningún tratamiento va a funcionar ni a durar como debería; eso impacta en cualquier tratamiento. Es como un paciente
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