Un balance, no solo un número en la báscula
Entre los riesgos más señalados por los especialistas están la pérdida de masa muscular y grasa estructural, la disminución del gasto metabólico basal, la posibilidad de desarrollar osteoporosis y distintas alteraciones físicas visibles. El mensaje de fondo es que perder peso rápido no es sinónimo de perderlo bien: sin control médico, la báscula puede bajar mientras la salud metabólica del cuerpo se deteriora en silencio.