El cimiento silencioso
Lo que tu suelo pélvico necesita de ti.
Rara vez pensamos en él, hasta que envía señales de alerta. El suelo pélvico, ese conjunto de músculos que sostiene los órganos internos y favorece la continencia, es clave para el bienestar a cualquier edad. Y no solo el posparto lo pone a prueba: el sedentarismo y el estrés también dejan huella. Presiones que no se ven La fisioterapeuta Mireia Grossmann propone imaginar el tronco como un globo: si la presión interior no se gestiona bien, la base cede. Estreñimiento, sobrepeso, tos crónica o esfuerzos mal realizados someten esta zona a una tensión constante que, con el tiempo, pasa factura.
Hábitos que marcan la diferencia
Mejorar el tránsito intestinal evita empujes repetidos, y mantener un peso saludable reduce la carga sobre la vejiga. En personas con sobrepeso, perder entre 5 y 7 kilos puede disminuir la incontinencia hasta en 47 % en seis meses. Dejar de fumar protege el colágeno que da firmeza a los tejidos de sostén, mientras que la ropa cómoda y los tacones de entre 3 y 5 centímetros evitan tensiones innecesarias.
Si practicas deportes de impacto, observa tu abdomen: si se abomba al hacer un esfuerzo, es señal de que conviene reforzar el sistema de protección. Conocer los antecedentes familiares también ayuda a prevenir, pues la genética influye en la calidad del tejido.
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OCTUbre 2026. HealthExperts