Pepitas
Pequeñas semillas, grandes aliadas de la salud femenina.
Presentes en el mole verde y en las clásicas pepitas tostadas con sal, las semillas de calabaza son un ingrediente entrañable de la gastronomía mexicana. Hoy, la nutrición las mira con renovado interés por su concentración de minerales y ácidos grasos, especialmente útiles para las mujeres. Minerales que suelen faltar
Especialistas señalan que la deficiencia de magnesio y zinc es frecuente en la población femenina y puede manifestarse como fatiga, caída de cabello, síndrome premenstrual acentuado y problemas para dormir. Un puñado de pepitas al día puede cubrir una parte importante de los requerimientos de ambos nutrientes.
Tres aportes destacados
Equilibrio hormonal. Contienen fitoestrógenos que podrían ayudar a moderar los sofocos, los dolores de cabeza y los cambios de ánimo, tanto durante el ciclo menstrual como en la transición a la menopausia.
Cabello y piel. El zinc participa en la producción de colágeno y en la regeneración del folículo piloso, por lo que contribuye a frenar la caída del cabello y a mantener la piel libre de brotes inflamatorios.
Calma y descanso. Como fuente vegetal de magnesio, ayudan a relajar los vasos sanguíneos y el sistema nervioso, lo que se asocia con menos ansiedad y mejor sueño.
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OCTUbre 2026. HealthExperts