Picor de ojos, estornudos, congestión y fatiga: la alergia estacional afecta a millones de personas y tiene solución si se toman las medidas adecuadas.
Un problema muy frecuente pero poco tomado en serio
Con la primavera, el aumento de las concentraciones de polen vuelve a afectar a millones de personas en España. Se calcula que entre un 25 y un 30 por ciento de la población española padece algún tipo de enfermedad alérgica, una cifra que, según la OMS, podría alcanzar el 50 por ciento en países industrializados. A pesar de su enorme prevalencia, la alergia sigue infravalorándose y confundiéndose frecuentemente con un simple resfriado, lo que retrasa el diagnóstico y, con él, un tratamiento adecuado. Sus consecuencias van más allá del malestar físico: genera absentismo escolar y laboral, falta de concentración y una merma real en la calidad de vida.
Los síntomas van más allá de los estornudos
La alergia primaveral puede manifestarse en todas las mucosas expuestas al exterior. En los ojos provoca picor, lagrimeo y sensibilidad a la luz. En la nariz, goteo y estornudos continuos. También puede afectar a la garganta, a la vía respiratoria baja e incluso a la piel, que se vuelve más irritable y sensible de lo habitual durante los meses de mayor carga polínica.
Claves para reducir la exposición al polen
En casa, la clave es limpiar con aspiradora o trapo húmedo y ventilar solo entre diez y quince minutos en horas medias del día, evitando dejar las ventanas abiertas de par en par. Al regresar de zonas con alta concentración de polen, lo ideal es ducharse y cambiarse de ropa. Tampoco conviene tender ropa al aire libre: los tejidos atrapan el polen y lo liberan después en el interior. En exteriores, en días de alto impacto, se recomienda usar mascarilla FFP2, gafas de sol y llevar el coche con las ventanillas cerradas y el filtro antipolen en buen estado.
Tratamiento: de los antihistamínicos a la vacuna
Para controlar los síntomas, los antihistamínicos y los corticosteroides siguen siendo los recursos más habituales. Sin embargo, la inmunoterapia— las vacunas alergénicas— es el único tratamiento que actúa sobre la causa y puede lograr un control duradero de la enfermedad.
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MAYO 2026. HealthExperts