En los últimos años, la ciencia ha comenzado a explorar cómo el microbioma intestinal podría influir en la salud cerebral, abriendo nuevas posibilidades en el tratamiento de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y el Parkinson. Ciertas cepas probióticas, como Bifidobacterium infantis y Bifidobacterium breve, han mostrado potencial para mejorar la función cognitiva y retrasar la progresión de estos trastornos, según investigaciones recientes.
El impacto en el Cerebro
El catedrático Vicente Javier Clemente, de la Universidad Europea, ha sido parte de estudios que sugieren que la modulación del microbioma intestinal mediante probióticos podría tener efectos beneficiosos en la salud neurológica. Las cepas de Bifidobacterium podrían desempeñar un papel en la reducción de la inflamación sistémica, un factor clave en las enfermedades como el Alzheimer, que afecta a más de 1.2 millones de personas en México, según la Asociación Mexicana de Alzheimer.
HealthExperts. marzO 2025 29