En el País Vasco, Dani Lasa y Ramón Perisé fueron por otro camino igual de atrevido: coger té, meterlo en botella y dejarlo envejecer seis meses hasta que desarrolla burbujas finas. El resultado es Ama pét-nat-tea, un champán de té que en España todavía levanta cejas pero en Estados Unidos y los países nórdicos ya es tendencia. Lo de siempre: Europa descubre tarde lo que ya inventó.
Vino de remolacha, hidromiel y otras ideas que nadie pidió pero todos necesitaban
Rodrigo de la Calle, chef de El Invernadero con estrella verde por su compromiso con la sostenibilidad, llegó a la kombucha por accidente: tenía agujetas y fresas de sobra en la huerta. De ahí pasó a elaborar kéfir de uva, vino de saúco, cava de saúco, blanco de apio, blanco de hinojo y vino de amapolas. Sí, de amapolas. Y de zanahoria.
Los hermanos Echapresto, por su parte, apostaron por la hidromiel: vino de miel envejecido en barrica, con añadas y terruño, que encima no da resaca. Si alguien tenía dudas de que vivimos en una era dorada para beber sin arrepentirse al día siguiente, ya tiene la respuesta.
HealthExperts. MAYO 2026 51