Los síntomas suelen aparecer entre los 5 y los 35 años, aunque pueden manifestarse desde los 2 hasta los 72. En casi la mitad de los casos, las primeras señales son neurológicas: temblores, dificultad para hablar o tragar, problemas de coordinación, cambios de personalidad o incluso episodios de psicosis. En otros casos, la enfermedad se presenta primero como hepatitis o cirrosis. Uno de los signos más característicos-y más llamativos- son los llamados anillos de Kayser-Fleischer: unas marcas de color dorado o verdoso que aparecen alrededor del iris del ojo y que en ocasiones son la primera pista que lleva al diagnóstico.
HealthExperts. MAYO 2026 31