La lucha contra el cáncer de piel acaba de recibir un impulso significativo. Un estudio presentado en la reunión anual de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica( ASCO) revela que combinar una vacuna personalizada de ARNm con inmunoterapia estándar reduce en un 49 % el riesgo de recurrencia o muerte en pacientes con melanoma de alto riesgo, y ese efecto se mantiene estable después de cinco años de seguimiento.
Cómo funciona la vacuna
La vacuna, denominada intismeran, no es genérica: se diseña de forma individual para cada paciente. Tras analizar el tumor extirpado quirúrgicamente, se identifican hasta 34 mutaciones específicas-llamadas neoantígenos- exclusivas de ese melanoma. Con esa información, se elabora una vacuna a medida que entrena al sistema inmunitario para reconocer y destruir cualquier célula tumoral que intente reaparecer.
Al combinarse con pembrolizumab, el tratamiento estándar de inmunoterapia, los resultados son notables: el 68.8 % de los pacientes que recibieron la terapia combinada permanecieron libres de cáncer a los cinco años, frente al 49.1 % de quienes solo recibieron pembrolizumab. La supervivencia global también mejoró: 92.2 % contra 71.3 %.
El reto está en el acceso
Pese a la contundencia de los datos, el camino hacia la práctica clínica aún es largo. Actualmente se desarrolla un ensayo de fase 3 para confirmar su eficacia como terapia de primera línea, y se estudia su potencial en cáncer de pulmón y otros tumores.
El mayor obstáculo no es técnico sino económico: llevar una vacuna personalizada a escala masiva implica costos elevados que los sistemas de salud, ya bajo presión, deberán afrontar. Por ahora, se trata de uno de los avances más prometedores en inmunoterapia personalizada de los últimos años.
20
JULIO 2026. HealthExperts