Health Experts Magazine Febrero 2026 | Page 44

Síntomas que afectan la calidad de vida
Los pacientes experimentan dolor abdominal con cólicos, diarrea frecuente que puede contener sangre, pérdida de peso, fatiga extrema y fiebre. La enfermedad puede causar también complicaciones fuera del intestino: úlceras bucales, inflamación ocular, dolor articular y problemas cutáneos. En casos severos, se desarrollan fístulas— conexiones anormales entre el intestino y otros órganos— que requieren intervención quirúrgica.
El universo microscópico: bacterias como clave
Un dato fascinante emerge de la investigación reciente: el intestino humano alberga aproximadamente 100 billones de bacterias, superando en número 10 veces a las células de todo nuestro cuerpo. En personas con Crohn, este ecosistema microbiano— llamado microbiota— presenta alteraciones dramáticas: entre 30 y 40 % de las bacterias dominantes pertenecen a grupos poco comunes en personas sanas, y existe una reducción significativa en la diversidad de especies bacterianas.
Investigadores han identificado que ciertos microorganismos protectores, como Faecalibacterium prausnitzii, están disminuidos en pacientes con Crohn, mientras que bacterias potencialmente dañinas aumentan. Este desequilibrio no es simplemente una consecuencia de la enfermedad, sino que podría ser parte del mecanismo que la desencadena: el sistema inmunitario ataca erróneamente a bacterias intestinales normales, generando inflamación crónica.
Diagnóstico y tratamiento: un camino complejo
El diagnóstico requiere colonoscopias con biopsias, estudios de imagen como tomografías o resonancias magnéticas, y análisis de sangre que muestren marcadores inflamatorios elevados. El 50.4 % de los pacientes son clasificados como moderados a severos, lo que implica tratamientos más agresivos.
Las opciones terapéuticas incluyen aminosalicilatos, corticosteroides para controlar brotes, inmunosupresores como azatioprina, y terapias biológicas avanzadas. En México, pacientes del sector público enfrentan desabasto constante de medicamentos, y la legislación no reconoce la enfermedad como discapacidad, complicando el acceso a apoyos.
La alimentación juega un papel crucial: evitar alimentos grasos, ricos en fibra insoluble durante brotes, y lácteos en caso de intolerancia puede aliviar síntomas. Sin embargo, no existe cura definitiva, solo control de la enfermedad para mantener la calidad de vida del paciente.
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FEBRERO 2026. HealthExperts