Un ecosistema microscópico en tus pies
Los pies humanos funcionan como una“ microscópica selva tropical” donde conviven hasta 1,000 especies diferentes de bacterias y hongos, debido a la alta concentración de glándulas sudoríparas y la humedad generada dentro del calzado. Algunas bacterias específicas como Staphylococcus hominis producen compuestos que generan olor a cebolla podrida, mientras que Corynebacterium es responsable de un aroma descrito como“ a cabra”. Estos microorganismos no solo afectan el olor, sino que representan un riesgo para la salud si se permite su proliferación.
Prevención: más que una cuestión de higiene básica
Los especialistas recomiendan cambiar los calcetines diariamente y lavarlos a 60 ° C con detergente enzimático para asegurar la eliminación completa de bacterias y esporas. También sugieren alternar el uso del calzado para permitir que se seque completamente, y evitar compartir zapatos o calcetines, especialmente si se padece pie de atleta.
Entre las alternativas más higiénicas se encuentran los calcetines antimicrobianos fabricados con materiales como bambú, plata o zinc, que reducen la proliferación bacteriana y permiten mejor ventilación.
Cambiar los calcetines no es una manía de limpieza exagerada, sino una necesidad científicamente respaldada para proteger tu salud y la de quienes te rodean.
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FEBRERO 2026. HealthExperts