que combaten el daño celular y reducen la inflamación. El té verde, en particular, destaca por su alto contenido en catequinas, que le confieren propiedades antiinflamatorias y anticancerígenas. Además, contrario a la creencia popular, el té contribuye positivamente a la hidratación. Aunque el té tiene un leve efecto diurético debido a la cafeína, el balance neto es positivo para la hidratación corporal. Las investigaciones más recientes sugieren que los antioxidantes del té también pueden beneficiar al microbioma intestinal, fomentando el crecimiento de bacterias beneficiosas que influyen en la digestión y la función inmunitaria. La clave está en consumir el té en su forma natural, ya que sus compuestos actúan sinérgicamente para maximizar los beneficios para la salud.
Estudios recientes arrojaron resultados sorprendentes: los bebedores habituales de té mostraron una reducción de entre el 9 % y el 13 % en el riesgo de muerte durante una década, en comparación con quienes no lo consumían.
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FEBRERO 2025. HealthExperts