CIFRAS
alarmantes
Las cifras son alarmantes. A nivel mundial, 280 millones de personas viven con este padecimiento, y una de cada cuatro consultas en servicios de salud mental está relacionada con este trastorno.
Mitos y realidades
Uno de los mayores obstáculos para combatir la depresión es el estigma social que la rodea. Muchas personas evitan buscar ayuda profesional por temor a ser etiquetadas o por el miedo infundado a desarrollar dependencia a los medicamentos. Sin embargo, los especialistas aclaran que la depresión no es cuestión de actitud ni señal de debilidad, sino una condición de salud mental real y tratable.
El tratamiento farmacológico, cuando es necesario, no genera dependencia y solo debe ser prescrito por un psiquiatra. Además, es importante descartar factores orgánicos, como desajustes hormonales, que pueden producir síntomas similares a la depresión, especialmente en mujeres.
Prevención y autocuidado
La prevención comienza en casa. Mantener un sentido de identidad y pertenencia familiar, establecer responsabilidades cotidianas y fomentar metas a mediano y largo plazo son factores protectores fundamentales, especialmente para los jóvenes.
Los expertos insisten en la importancia de romper el estigma asociado a los servicios de salud mental. Buscar ayuda profesional cuando se experimentan dificultades en la vida diaria no es señal de locura, sino un acto de autocuidado y amor propio. La vida se construye con pequeñas acciones diarias, no está determinada por factores externos, y reconocer cuándo necesitamos apoyo es el primer paso hacia el bienestar.