Health Experts Magazine Diciembre 2025 | Page 13

En primer lugar, el estudio señala que el uso intensivo de celulares puede contribuir a alteraciones del sueño, uno de los pilares del desarrollo preadolescente. La luz azul que emiten las pantallas, sumada al desplazamiento de las rutinas nocturnas, puede afectar la calidad y la duración del descanso. A esto se suma el fenómeno del“ sueño fragmentado”, provocado por notificaciones nocturnas o la necesidad de mantenerse conectado socialmente.
Preadolescentes y pantallas
En el ámbito físico, los investigadores destacan riesgos como el sedentarismo, dolores musculares en cuello y espalda, y menor participación en actividades deportivas o recreativas. Pasar horas frente a la pantalla no solo reduce la actividad física, sino que también puede alterar la relación de los niños con su entorno y con sus pares.
Pero los efectos más preocupantes se encuentran en el plano emocional. Según el estudio, los preadolescentes que reciben teléfonos a edades tempranas muestran mayor probabilidad de sufrir ansiedad, síntomas depresivos y baja autoestima. La exposición prolongada a redes sociales, la comparación constante con otros y la presión por pertenecer a determinados grupos pueden amplificar vulnerabilidades propias de esta etapa.
Además, existe un mayor riesgo de ciberacoso y acceso a contenidos inapropiados, situaciones que pueden tener un impacto significativo en su bienestar psicológico.
Los especialistas coinciden en que el problema no es el smartphone en sí, sino el uso sin supervisión ni límites claros. Fomentar hábitos saludables, promover espacios libres de pantallas y acompañar activamente a los preadolescentes en su vida digital puede marcar la diferencia en su salud presente y futura.
HealthExperts. DICIEMBRE 2025 13