Hatun Hillakuy 2008-Hatun Willakuy. Versión abreviada del Informe | Page 404
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Son evaluaciones realizadas por CEPRODEP en 10 comunidades de los distritos de Vischongo y
Tambo, en las provincias de Vilcashuamán y La Mar, respectivamente, en el departamento de Ayacucho.
«Diagnóstico de desplazamiento en Ayacucho 1993-1997. Héroes sin nombre», realizado por
CEPRODEP en 1997, sobre la base de 167 encuestas familiares aplicadas a personas procedentes de
99 comunidades, 33 distritos y seis provincias del norte del Departamento de Ayacucho.
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en US$ 21.000.000 millones de dólares las pérdidas económicas para el país du-
rante el período 1980-1992 (Puicán 2003: 12).
Por otro lado, la violencia del PCP-SL también se ensañó contra las organiza-
ciones productivas. En la sierra central, entre marzo de 1988 y enero de 1989,
efectuó acciones de violencia contra las Sociedades Agrícolas de Interés Social
(SAIS) Heroínas Toledo y Cahuide (Sánchez 1989). La primera fue desactivada
después de la total destrucción de sus instalaciones y bienes, en marzo de 1988.
La SAIS Cahuide, ubicada en la zona alta del valle del Mantaro, era considerada
como la empresa agropecuaria más importante de todas las creadas por la Refor-
ma Agraria en la región. Según Puican, una de las razones que el PCP-SL tenía
para lanzar continuos ataques a esta empresa era que ésta podía articular a las
comunidades campesinas dentro de una lógica de mercado; de ahí la decisión de
emprender su destrucción (Puicán 2003: 19). Su desactivación llegó a su fin en
enero de 1989, después de los continuos ataques perpetrados contra ella. Por
dificultades económicas la empresa no pudo afrontar los gastos en sistemas de
seguridad que le hubieran permitido más adelante evitar que fuera totalmente
destruida. A ello contribuyó también la falta de apoyo y demora en las acciones
tomadas por parte de las Fuerzas Policiales, situación que no ocurrió en otras
SAIS, como Túpac Amaru, Pachacútec y Ramón Castilla, las cuales contaban ade-
más con recursos para su seguridad y defensa.
En lo que se refiere a la sierra sur, las incursiones del PCP-SL se realizaron
especialmente en el departamento de Puno. Según el estudio de Rénique (1991),
los principales ataques estuvieron dirigidos a las empresas asociativas. Las incur-
siones del PCP-SL se incrementaron de 15, en 1983, a 22 en 1984 y a 33 en 1985. En
1986, efectuaron 83 ataques y el número de víctimas ascendió a 32. En 1987, las
acciones de violencia se redujeron después de que una columna senderista fue
diezmada en Cututuni. Sin embargo, durante ese año se registraron 35 ataques;
éstos, sin embargo, se incrementaron a 77 en 1988 y a 97 en 1989.
Respecto de los daños que se habrían ocasionado a las comunidades, un estu-
dio efectuado en Ayacucho 83 señala que el monto que requeriría el Estado para la
reconstrucción de las comunidades afectadas sería más de un millón trescientos
mil soles. Otro estudio muestra que el 28% de viviendas de 99 comunidades de
seis provincias ayacuchanas fueron destruidas, al igual que el 35% de locales co-
munales. 84
Aunque no es posible determinar el número de casas o bienes destruidos a
consecuencia de la violencia, muchos testimonios expresan la sensación de va-
ciedad y de impotencia ante estos hechos: «En Incarajay nuestras viviendas
fueron quemadas, a los varones les golpeaban los senderistas y los militares [...].