Hace mucho tiempo en un reino con casas de piedra y techos de la más fina madera de roble con un castillo de quarzo y oro, con un lago alrededor, vivía una bella chica con cabellos rubios como el sol, ojos verdes como el pasto y piel suave como un conejo. A cuatro kilómetros del gran reino estaba la casa de tres malvadas brujas y tres magos. Ellos querían apoderarse del reino, pero este tenía muy buenas defensas y había soldados por todas partes vigilando por dentro y por fuera. Ellos sabían que solos no podían conquistar el reino. Para su suerte, había un aldeano que también quería conquistarlo. Las brujas y los magos le pagaron cien monedas de oro para que hiciera una poción hipnótica para Feiurinha. Como él era el chef personal de Feiurinha, le cocicnó unos spaghettis con salsa que tenía la poción. Ella dio un bocado y sus ojos verdes como el pasto se volvieron violetas. A un día de la coronación de Feiurinha, ella le dijo como primer deseo de reina a su padre:
- ¿Papá? ¿Te puedo decir algo? -preguntó Feiruinha.
- Claro, mi hijita -dijo el padre.
- Como primer deseo de reina ordeno que las brujas y los magos gobiernen el reino.
Como ella era la reina se vió obligado a acceder a la idea. En el día de la coronación tuvieron que conseguir dos tiaras y tres coronas. ¡Desde ese día el reino fue una ruina económica!
Luego de cuatro días de ese gobierno a Feiurinha se le fue el hechizo y se sorprendió al verse en una celda del calabozo y no en su cuarto de quarzo y seda china. Por suerte las brujas y los magos no habían cambiado el personal y el guardia con las llaves la liberó a ella y a sus padres. Su familia junto con los guardias y todo el reino hicieron una rebelión contra el gobierno. Todos sabían que la debilidad de las brujas era el agua así que se deshicieron de ellas muy fácilmente. Lo malo es que no sabían la debilidad de los magos. A uno se le ocurrió que también podría ser el agua, probaron la teoría pero no hubo resultado.
A Feiurinha se le ocurrió que su debilidad podría ser su propia magia. El rey, desesperado, agarró un espejo de plata y cuando el mago tiró fuego, rebotó en el espejo y se fue a ellos mismos haciéndolos explotar. La idea de Feiurinha era un éxito completo de diez puntos. El reino fue arreglado, el cocinero expulsado del reino y Feiurinha fue coronada la nueva reina. Todos vivieron felices y comieron spaghettis sin pociones.
Ramiro Perekalski
FEIURINHA
sorprendió al verse en una celda del calabozo y no en su cuarto de quarzo y seda china. Por suerte las brujas y los magos no habían cambiado el personal y el guardia con las llaves la liberó a ella y a sus padres. Su familia junto con los guardias y todo el reino hicieron una rebelión contra el gobierno. Todos sabían que la debilidad de las brujas era el agua así que se deshicieron de ellas muy fácilmente. Lo malo es que no sabían la debilidad de los magos. A uno se le ocurrió que también podría ser el agua, probaron la teoría pero no hubo resultado.
A Feiurinha se le ocurrió que su debilidad podría ser su propia magia. El rey, desesperado, agarró un espejo de plata y cuando el mago tiró fuego, rebotó en el espejo y se fue a ellos mismos haciéndolos explotar. La idea de Feiurinha era un éxito completo de diez puntos. El reino fue arreglado, el cocinero expulsado del reino y Feiurinha fue coronada la nueva reina. Todos vivieron felices y comieron spaghettis sin pociones.
Ramiro Perekalski