Guía de ciudades Brasil 2012 Guía de ciudades Brasil | Page 138

140 141 BAHIA Patimirim En auto, a partir de la villa; caminando, a partir de la villa, por la costa PRAIA DO Espelho La playa es muy buscada por personas que buscan tranquilidad o buenas olas. No posee estructura de hospedaje, alimentación o baño. Una de las playas más concurridas de la región es la principal de Trancoso. Ofrece aguas tranqui- las y piscinas naturales para pasar un día con la familia. Posee un riachuelo en cada punta de la playa para los que deseen relajarse en agua dul- ce, y posee la más completa estructura para visi- tas de la villa, con varios bares, hoteles y tiendas. Nativos A pie, a partir del Quadrado Sombrilla en una de las PlAyAS de Trancoso Curuípe (Espelho) En auto, a partir de la villa, en dirección a Caraí- na. La carretera tiene condiciones precarias y puede quedar intransitable en épocas de grandes lluvias. Se entra por la portería del Condominio Outeiro das Brisas, en donde es posible estacionar y seguir un km más hasta la playa Playa reservada, con arrecifes y aguas tranqui- las. Era un antiguo poblado de pescadores, cu- yas casas todavía mantienen sus características originales. Poseen un gran césped y un cocotero ideal para un descanso de final de tarde y buena estructura turística con posadas, bares y restau- rantes, algunos de nivel internacional. PRAIA DO RIO DA BARRA A pie, por la costa, siguiendo hacia el norte de la villa La playa ofrece un bellísimo visual, especial- mente a causa de los acantilados rojos y blancos que por allí aparecen. Fueron estos monumen- tos naturales que Pero Vaz de Caminha, escri- bano de la escuadra de Pedro Álvares Cabral, describió en la carta del descubrimiento. Posee restaurantes, baños, bares y estacionamiento. África en la mesa IGREJA de São João en Trancoso Cuando se habla de gastronomía brasileña es impo- sible no recordar manjares como el acarajé, el abará, el caruru, el vatapá, la farofa y el munguzá. Son to- dos platos de origen africana y eran, originalmente, ofrecido a divinidades en los cultos religiosos. Ade- más de esclavos, los traficantes que venían a ven- derlos en Brasil, también traían pimientas, bananas Bobó de camarão, plato típico de la cocina baiana y aceite de dendé. Con el trabajo de las africanas en las cocinas de las familias de los señores, esos platos y condimentos se fueron mezclando con otros de origen portugués. Instrumentos como cucharas de palo y ollas de barros se hicieron muy comunes. Y de esa sabrosa combinación nació una mesa llena de colores, aromas y sabores.