SYDNEY, AUSTRALIA
MARTIN 10 MARTIN PLACE
Dentro del distrito financiero de Sídney está Martin Place, una plaza peatonal de granito convertida en uno de los spots de street más reconocidos del mundo. El“ Martin 10”, un set de diez escaleras con handrail que ocupa un lugar histórico dentro del skateboarding. Más que unas simples escaleras, representa una pieza central de la cultura skate australiana. Rodeado de oficinas, bancos y comercios, el lugar muestra un fuerte contraste: durante el día está lleno ejecutivos, mientras que por las tardes y fines de semana es el punto de encuentro de skaters de todo el mundo. El Martin 10 destaca por su diseño limpio y desafiante. El handrail de doble tubo
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incluye un pequeño kink final que aumenta la dificultad. El suelo de granito pulido permite alcanzar velocidad, aunque exige mucha precisión en la recepción. Su fama comenzó en los años 90 y creció gracias a vídeos y revistas de skate. Además del set principal, destacan“ The Pit”, con cuatro gradas, y la Lloyd Rees Fountain, cuyo handrail de ocho escaleras apareció también en la película Matrix.
SAN FRANCISCO, CA, USA
WALLENBERG BIG 4
Situado en la Raoul Wallenberg Traditional High School. Un set de 4 escaleras famoso mundialmente por su gap, que obliga a los skaters a saltar una gran distancia a alta velocidad. Aunque solo tiene cuatro escalones, destaca por la distancia horizontal y la caída del salto, convirtiéndose en un obstáculo extremadamente difícil. Cada escalón mide 1,20 m de ancho y la altura total es 1,35 m, por lo que los skaters deben alcanzar unos cinco metros con muy poca altura. Esto exige mucha velocidad, control de la tabla y gran precisión.
El spot se hizo famoso a principios de los noventa cuando Mark Gonzales realizó el primer ollie en el Video Days de Blind Skateboards( 1990). Desde entonces, muchos pros han intentado trucos allí, especialmente el backside flip de Chris Cole. Con el tiempo, la escuela rediseñó el acceso impidiendo ganar velocidad desde la calle y obligando a usar rampas o roll-ins. Hoy, funciona más como escenario puntual de proyectos de la nueva generación y aunque el acceso es intermitente sigue siendo un spot de culto y referencia para generaciones.