Agradecemos a Dios por la oportunidad que nos dio de nutrir a los niños del campo de la vida de Dios. Fue una experiencia que afecto nuestras vidas y nunca más volveremos a ser iguales.
Gracias a todas las personas que hacen posible esta hermosa aventura porque estamos convencidos que quien siembra un gramo en los niños recibe toneladas.
Iglesia Cristiana El Ecuentro Chiquinquirá