La utopía tiene sus fallas, y esta, tiene nombre y apellido:
Raphael Beckett.
Este hombrecito, ha destruido una de las máquinas más importantes de la ciudad. Su ineptitud lo llevó a dejar algo para que haga falso contacto y se incendiara. Las malas lenguas dicen que fue todo planeado junto a su amiguita Mizutani Izumi, muchachita que solo vive pensando en tirarse a Lucas Stend. La pobre no cansa de humillarse, con sus actitudes dignas de un buen shojo cliché y tan alejadas de la ciencia ficción.
Pero, volviendo a Raphita, no estando satisfecho con la gran pérdida que ocasionó para la ciudad, comenzó a jugar con los sentimientos de Cecile Greenwood, hermana de la líder con la cual el joven tiene muchos problemas por el accidente a la maquinaria.
Seguramente, este perverso ser sabe que la indefensa rubia tiene problemas graves de adicción a la Felicidad.
Así, Harmonia lo que menos tiene es armonía...
La ciudad menos armoniosa...