auto
S BOND
Birch que el DB5 en la película, este auto es una verdadera obra maestra en movimiento. Las llantas multirradio de 21 pulgadas, a juego con la carrocería, y las pinzas de freno negras evocan el estilo clásico del DB5, mientras que los detalles dorados en los laterales y los emblemas de Aston Martin confirman que este coche es mucho más que un simple vehículo. Es una obra de arte, una invitación a conducir en un universo donde el estilo y el rendimiento se fusionan a la perfección. Sin embargo, detrás de su elegancia exterior se oculta una bestia lista para saltar. Impulsado por un motor V8 biturbo de 4.0 litros que desarrolla 680 caballos de fuerza y 800 Nm de par, el DB12 Goldfinger Edition es un Super Tourer como ningún otro. Con semejante potencia, promete sensaciones cercanas a las que Bond podría sentir persiguiendo a sus enemigos en las sinuosas carreteras del paso Furka. ¿ De 0 a 100 km / h? En cuestión de segundos. Porque, seamos honestos, Bond no se conforma con paseos tranquilos. El interior es un homenaje al refinamiento sartorial de James Bond. Los asientos Sports Plus de cuero, perforados con patrones Príncipe de Gales— un guiño a los elegantes trajes del famoso espía— son un verdadero deleite visual y un lujo para el conductor. Detalles chapados en oro de 18 quilates decoran elementos como el selector de marchas y los controles del tablero, un claro tributo al gusto del agente secreto por los detalles sofisticados. En cuanto a la placa del umbral con la inscripción pulida“ Goldfinger 60th Anniversary”, te recuerda que eres uno de los pocos afortunados en conducir una pieza de historia.
GOALS MAGAZINE 65