GS: La novela de Ángeles Mastretta es una obra muy conocida, ¿ Qué significó para ti formar parte de esta adaptación y qué fue lo que más te atrajo del proyecto? JA: Uff, un honor, de verdad entrar al mundo de Ángeles, poder conocerla y aprenderla fue un honor, que persona tan mas linda con un gran corazón, y un conocimiento de locura, y me atrae la historia, Angeles escribe a unas increíbles mujeres que viven su vida y luchan por lo que creen, que se desgarran y que te hacen sentir lo que les está sucediendo, sabía que era una gran historia por contar y que honor ser parte de esto
GS: Has construido una trayectoria muy ligada al teatro, con proyectos como El Deseo, El cuerpo presente y Las Flores, incluso con funciones en Madrid. ¿ Cómo estás viviendo esta transición entre el escenario y la pantalla? JA: La estoy disfrutando mucho. Creo que son dos lenguajes muy distintos, pero que al final responden al mismo deseo que tengo de contar historias y de estar cerca de la creación. El teatro me ha dado muchas herramientas que hoy puedo llevar a la pantalla, pero también estoy aprendiendo que cada medio tiene sus propias reglas y su propia forma de trabajar. Ahora estoy en ese proceso de encontrar un balance entre los dos: entender qué me funciona en el escenario, qué me funciona frente a una cámara y, sobre todo, qué puedo aprender de cada uno. La verdad es que estoy disfrutando mucho ese proceso de descubrimiento y de poder moverme entre ambos mundos.
GS: Con Mal de amores se abre una nueva etapa en tu carrera y, al mismo tiempo, en octubre regresarás al teatro con El cuerpo presente. ¿ Qué sigue para José Ángel González y qué tipo de personajes o proyectos te gustaría explorar en esta nueva etapa profesional? JA: Sigue mucho crecimiento profesional, tengo ese proyecto en puerta y viene otro a finales de año, en lo audiovisual quiero seguir creando y aprendiendo de este gran lenguaje y seguir creciendo y contando historias que toquen a las personas y logran transformarlas de alguna manera.
Creo que lo primero y más importante es la disciplina. El teatro me enseñó a ser muy consciente de mi tiempo, del tiempo de los demás y de la responsabilidad de llegar a un proyecto con el trabajo hecho. Todo tiene que llegar preparado al espacio de trabajo ".
GOALS MAGAZINE 37