" Soy Panamá "
Sech, el ejemplo del nuevo sueño latinoamericano:“ Soy Panamá”.
Para estar cerca de Sech, es necesario acostumbrarse a las interrupciones de todas las personas que quieren algo de él. No importa si está caminando en la cinta costera de la ciudad de Panamá, en su parque favorito, o en su mismo barrio, son muchas las personas que lanzan un saludo desde su auto, que lo felicitan a lo lejos, o que se acercan temerosos para poder conseguir una fotografía o un autógrafo, y así poder sentir un poco de la energía que emite el cantante, quien se ha convertido en un ícono musical-no solo en Panamá, sino en el mundo.
Y la respuesta es cálida. El compositor responde a los saludos o a los comentarios con una sonrisa y, aunque se nota que no se ha acostumbrado por completo a la atención, se permite compartir un poco con los fans. En particular, al pasar por el barrio donde creció, varias personas detienen sus autos al verlo, como si fueran amigos de toda la vida, para recordarle el apoyo que le dan. Después de todo, a diferencia de otros artistas urbanos que abandonan sus ciudades natales para irse a Miami o a Barcelona, él decidió quedarse en su ciudad natal.“ Soy Panamá”, dice a GQ, sentado en su estudio, mientras sonríe pensando en lo que ha logrado su país.“ Es especial. Además, somos pioneros. Creo que la semilla de todo se dio aquí”. Tranki, Todo Pasa, es el nombre del álbum más reciente de Sech. Lanzado a fines de 2024, representa un paso adelante en su carrera, pero también un inicio nuevo. De hecho, él afirma que este es un nuevo Sech, apodado‘ Secho’.“ Fue muy bonito, porque me sentí nuevamente como yo mismo. Me volví a plantear mis ideas, y después de crear una canción vino otra, y así sucesivamente”. El sonido del disco solo puede describirse como una expresión del alma panameña del cantante. En cada canción parece explorar una faceta de su historia musical mientras explora nuevos horizontes tanto con géneros que fácilmente se pueden mezclar con el urbano como con sonidos ajenos que le dan un sentido diferente. Y aunque las canciones no sean tan autobiográficas, se siente un Sech más honesto y más experto en contar historias( como sucede en el tema de amor y fiesta“ Picasso”). Un factor que influye es que, al no incluir demasiadas colaboraciones, puede tomar todo el protagonismo. Beéle, Elena Rose y De La Rose son los únicos nombres que acompañan al cantante en este trabajo. Ese último nombre aparece en“ Gym Girl”, ofreciendo el contraste perfecto para la voz de Sech. La letra se mantiene cerca a los temas comunes del urbano, una idealización amorosa y sexual moderna, pero la madurez del panameño le da un sentido más profundo y hasta nostálgico.
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