¡Luces, cámara, acción!
Las películas no solo nos regalan elaboradas historias, también nos invitan a conocer hermosos
paisajes y locaciones de ensueño. Las sagas de El Señor de los Anillos y El Hobbit, fueron filma-
das en su totalidad en Nueva Zelanda. La exuberante belleza natural mostrada en las películas
en enteramente real, y si a esto sumamos que gran parte de los sets y decorados usados en la
producción se dejaron en su lugar como atracción turística, es una oportunidad como ninguna
otra de revivir con tu cámara, las escenas más icónicas de esta obra de arte del cine.