GENÉTICA BÍBLICA - AdS 2 | Page 113

él " amaba a Esaw más que a Yaakov ", o sea que, A PESAR DE QUE OBEDECIÓ SIEMPRE Y NO TRANSGREDIÓ LAS LEYES, y amó a Yahweh, su corazón de carne lo inclinaba para el lado errado de las cosas, y él no amaba las mismas cosas que Yahweh amaba. Bien, esto vale para que comprendan lo que es una lectura correcta de las Escrituras, nos hablan de personas comunes y corrientes con muchos errores, no de figuritas de santoral que fueron " perfectas ". Aprendamos de sus errores para no cometerlos y cuidémonos de no caer nosotros también. Bien, aún así, DE YAHWEH NADIE SE BURLA, y lo que Él ha determinado sucede siempre. De modo que, aún a costa de haber urdido un engaño( por lo cual debería pagar más adelante, al ser a su vez engañado), Yaakov se alzó victorioso llevándose lo que le correspondía legalmente: la primogenitura COMPLETA, tanto la doble porción como la bendición. Nuevamente, en este caso no había tierras de por medio, salvo la cueva de Macpela, pero también ese derecho vendió Esau, como ya vimos, y esto es un símbolo de que LA CARNE NO HEREDARÁ LAS COSAS DEL RUAJ, porque los hijos de la carne sólo resucitarán para muerte( la segunda resurrección).
ESAU, LA CARNE
que se hablara más de quien fue casi ofrecido en sacrificio... pero lo que se nos informa es que

él " amaba a Esaw más que a Yaakov ", o sea que, A PESAR DE QUE OBEDECIÓ SIEMPRE Y NO TRANSGREDIÓ LAS LEYES, y amó a Yahweh, su corazón de carne lo inclinaba para el lado errado de las cosas, y él no amaba las mismas cosas que Yahweh amaba. Bien, esto vale para que comprendan lo que es una lectura correcta de las Escrituras, nos hablan de personas comunes y corrientes con muchos errores, no de figuritas de santoral que fueron " perfectas ". Aprendamos de sus errores para no cometerlos y cuidémonos de no caer nosotros también. Bien, aún así, DE YAHWEH NADIE SE BURLA, y lo que Él ha determinado sucede siempre. De modo que, aún a costa de haber urdido un engaño( por lo cual debería pagar más adelante, al ser a su vez engañado), Yaakov se alzó victorioso llevándose lo que le correspondía legalmente: la primogenitura COMPLETA, tanto la doble porción como la bendición. Nuevamente, en este caso no había tierras de por medio, salvo la cueva de Macpela, pero también ese derecho vendió Esau, como ya vimos, y esto es un símbolo de que LA CARNE NO HEREDARÁ LAS COSAS DEL RUAJ, porque los hijos de la carne sólo resucitarán para muerte( la segunda resurrección).

ESAU, LA CARNE

En todas estas cosas ya vimos cómo, de forma muy clara, podemos ver representados en los gemelos a los dos linajes: Esau, el linaje de la serpiente, y Yaakov, el linaje de la mujer. Esaú, la carne, Yaakov, el ruaj. Y así como estas dos figuras fueron representadas por estos dos hermanos que existieron históricamente, y nos muestran cómo Yahweh fue SEPARANDO un linaje del otro, PURIFICANDO LA PLANTA, limpiándola de contaminaciones( prohibiendo casamientos fuera de las tribus) y PREPARÁNDOLA para el nacimiento de la Semilla Prometida, así también son un ejemplo de lo que sucede en nuestro propio interior.

NOSOTROS TAMBIÉN TENEMOS DOS NACIONES DENTRO NUESTRO

Nosotros también tenemos la carne y el ruaj, combatiendo siempre entre sí y odiándose, como bien explicó Shaul:
Porque sabemos que la Torah es espiritual; pero yo soy carnal, vendido a la sujeción del pecado. No me explico mi conducta: pues no practico lo que quiero, sino que lo que aborrezco, eso es lo que hago. Ahora, si lo que no quiero hacer es lo que hago, estoy de acuerdo en que la ley es buena. Pero entonces ya no soy yo el que actúa así, sino el pecado que mora en mí. Yo sé que en mí, es decir, en mi naturaleza carnal, el bien no es permanente. Porque hay en mí el deseo de hacer el bien, pero no alcanzo a realizarlo. No hago el bien que quiero hacer; en cambio, el mal que no quiero hacer, eso es lo que hago. Ahora, si lo que no quiero hacer es lo que hago, ya no soy yo quien actúa así sino el pecado que mora en mí. Así que cuando quiero hacer el bien me encuentro con la realidad de que el mal está presente en mí. En mi ser interior, me deleito en la Torah de Yahweh; pero en mi cuerpo percibo un principio diferente que
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