LA IMPLEMENTACIÓN Y GESTIÓN DE LOS PROCESOS DE INVESTIGACIÓN SOCIAL CUALITATIVOS
descriptiva, donde se hace acopio de toda la información obtenida, de una manera bastante
textual. Una segunda, en la que se segmenta ese conjunto inicial de datos, a partir de
unas categorías descriptivas que han emergido de los mismos y que permiten una
reagrupación y una lectura distinta de esos mismos datos. Una tercera en la cual, a partir
de la interrelación de las categorías descriptivas identificadas y la construcción de
categorías de segundo orden o axiales, se estructura la presentación sintética y
conceptualizada de los datos.
Frente al último paso enunciado, algunos autores, como Miles y Huberman (1994), han
ideado procedimientos como el de elaboración de matrices, a partir de los cuales, es
posible hacer un barrido sistemático de los datos e identificar relaciones, "invisibles"
hasta ese momento. En total, estos autores enuncian 13 tácticas, que ellos denominan,
de generación de significación, en contraposición a igual número orientadas a la prueba
o confirmación de hallazgos.
La progresión del primer tipo de tácticas avanza desde la simple descripción hasta la
explicación, y desde lo concreto hasta lo más conceptual y abstracto. Las del segundo
tipo parten desde el chequeo de la representatividad hasta la obtención de la
retroalimentación (feedback) de los informantes, pasando otras etapas intermedias
como la triangulación, la réplica de los hallazgos y el análisis y confrontación de
explicaciones rivales. A continuación se exponen las tácticas que buscan "generar
significación".
4.5.1.1 Tácticas para generar significación
4.5.1.1.1 Identificación de patrones y temas. Esta primera táctica supone: adelantar
un rastreo sistemático de temas que se repiten, un análisis de causas y explicaciones,
un examen de las relaciones interpersonales consideradas y la elaboración o uso de
constructos teóricos. El empleo de esta táctica puede ser productivo, cuando el número
de situaciones y de datos es significativo. Sin embargo, dado que la tendencia de la
mente humana es a hallar patrones más rápida y fácilmente, que a desconfirmarlos, es
necesario ser cautelosos a la hora de validar dichos patrones. Para ello, conviene recurrir
a un examen muy juicioso de las evidencias disponibles, entre las cuales, el examen de
los casos negativos, es decir de aquellos que no se ajustan al patrón identificado
inicialmente, es muy útil.
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