18 |
P C WO R L D E N ES PA N O L .CO M
Las ventajas para una
pequeña empresa que decide
entrar a la nube ya son suficientes como para
pensar en dejar el modelo tradicional.
Por una suscripción mensual es posible
tener los mejores servicios y según las
necesidades de cada negocio.
inteligente a la red de la empresa y realizar una copia de seguridad en la nube.
Empresas como Lenovo-Iomega introdujeron equipos NAS que podían compartir
la información con decenas de usuarios
dentro de la misma organización. Juan
Antonio Gallont, gerente de almacenamiento de la compañía en México,
comenta que sus productos han tenido
un gran impacto en las pequeñas y medianas empresas. Los NAS de Lenovo-Iomega se han posicionado como los más
populares en el mercado, pero existen
otras marcas como LaCie y Western
Digital que también los ofrecen.
Sin embargo, el futuro de la
nube y de los servicios cloud
aspiraba a más. Además de
los SaaS (software as a service) que todos conocemos y
utilizamos, aparecieron el IaaS
(infrastructure as a service) y el
PaaS (platform as a service), que ya no
sólo se contentaban con brindar soluciones empaquetadas, sino que ahora también se encargaban de ofrecer la oportunidad de crear nuestras propias
aplicaciones utilizando sus herramientas
o dándonos todo lo necesario para ejecutar todos nuestros procesos en sus servidores. Google App Engine o Salesforce
se convirtieron en los principales actores
del PaaS, y Amazon Web Services y Rackspace del IaaS. Hoy empresas como IBM,
Hewlett-Packard y Cisco ya ofrecen soluciones híbridas basadas en la nube para
sus clientes empresariales.
A B R I L - M AYO 2 0 1 3
p Impresiones
I LU St R AC I Ó N : M A N U E L G U t I É R R E Z- G Ó N G O R A
Si
la mayoría de los
ejecutivos de las
pequeñas y
medianas empresas se pusieran a
pensar por un
momento en sus oficinas, y en qué cambiarían de ellas, probablemente la respuesta sería el desorden.
Más si están en la categoría de los
emprendedores en sus pequeñas oficinas
o en sus oficinas en casa, estos grandes
héroes del SoHo (Small Office, Home
Office). Y es que en el día a día se ejecutan decenas de procesos que en su mayoría deben ser llevados a cabo por personal dentro de la organización: alguien se
encarga de realizar una copia de seguridad de los datos cada tarde antes de irse,
una persona debe supervisar el servidor
de la empresa cada mañana y otra debe
imprimir un informe para presentárselo a
su jefe que está a dos puertas de su cubículo. Ese tipo de oficina ha sido reemplazada hoy por una más ligera, barata y
eficiente: la nube.
Según el Instituto Market Research
Media, para el año 2020, el crecimiento
del sector de la computación en la nube
habrá alcanzado US$270.000 millones. La
nube ha dejado de ser una tendencia del
momento (lugar que ahora ocupan términos en inglés como Gamification o Big
Data) para ser la opción más práctica que
los ejecutivos tienen para mejorar la productividad en sus compañías y reducir
sus costos, ya que ahora es posible alquilar exactamente lo que necesitamos y no
comprar una solución empaquetada que
no se ajuste al tamaño y los retos en el
mercado de cada organización.
Inicialmente, la nube era utilizada para
almacenar información y compartirla con
otros usuarios. Servicios como Dropbox,
SkyDrive o Google Drive aparecieron para
hacer que nos olvidáramos de los USB y
poder acceder a nuestros archivos desde
cualquier lugar. Luego aparecieron otros
servicios que integraban también el
hardware, como los NAS, que permitían
conectar un equipo de almacenamiento
Xerox y Google Print
permiten gestionar la
impresión de archivos
desde cualquier dispositivo y a cualquier
impresora en línea.