FRAY PERICO Y SU BORRICO FrayPericoYSuBorrico | Page 11

Juan Muñoz Martín Fray Perico y su borrico 5 · · · · · · · · · · · · · · · · · · · La escoba Así pasaban los primeros meses de fray Perico en el convento. Los frailes, aunque al principio no le querían porque no sabía leer ni escribir y porque todo lo hacía al revés, después empezaron a tomarle cariño por lo sencillo e inocente que era. Una vez le mandó el padre superior, fray Nicanor, alto y seco como un espárrago... ¿Qué diréis que le mandó? Pues plantar una escoba en el huerto, para probar su obediencia. ¿Qué hubierais hecho vosotros? ¿Verdad que una escoba no se debe plantar? Es cosa de risa. Bueno, pues él la plantó, le echó estiércol y la regó. Todos los frailes se partían de risa y le decían cada mañana: -Fray Perico, ¿ha echado flores la escoba? -No, no. Tal vez mañana. Los frailes se retorcían de risa por el suelo, hasta que un día salió el sol y la escoba estaba llena de flores. No lo creéis, ¿verdad? Tampoco los frailes se lo creían; estaban turulatos y decían: -¡Claro! Es tan inocente que Dios ha premiado su simpleza... Luego