En las fotos del libro estamos bien peina-
FRESAS
SALVAJES
Sinopsis
El profesor Isak Borg es un anciano que acude a la Universidad de Lund para recibir un homenaje. Tras
un sueño en el que ve su propio entierro, inicia el viaje en coche, acompañado de su nuera, que se
ha ido de casa de su hijo tras una discusión por su embarazo. Durante el viaje, se detienen en la casa
en la que pasaba las vacaciones durante su infancia. En esa casa, en la que se encuentran las fresas
silvestres, el profesor Borg descubrió el amor.
dos y nos sonreímos mutuamente con cortesía.
Estamos, los cuatro, intensamente ocupados en
un proyecto que se iba a llamar Bergman sobre
Bergman (en español: Conversaciones con Ingmar Bergman, Anagrama, 1975). La idea era que
tres jóvenes periodistas, preparados hasta los
dientes, me preguntasen sobre mis películas. Era
el año 1968 y acababa de terminar La vergüenza. Cuando hoy ojeo el libro lo encuentro falto de
sinceridad. ¿Falto de sinceridad? Desde luego.
Los jóvenes interlocutores eran portadores de la
única opinión política verdadera. Sabían además
que yo estaba pasado de moda, arrollado por la
nueva, la joven estética. A pesar de ello nunca
pude quejarme de su cortesía o atención. Lo que
no entendí durante las sesiones fue que estaban
reconstruyendo cuidadosamente un dinosaurio
con la alegre ayuda del mismísimo Monstruo.
Parezco poco sincero, continuamente en guardia
y bastante tímido. Hasta las preguntas modestamente provocativas las contesto de manera
acomodaticia. Me esfuerzo en dar las respuestas que puedan despertar simpatía. Suplico una
comprensión que no me iba a llegar de ninguna
manera (...)
En todo caso, después de La vergüenza, del
68, siguieron muchos años y muchas películas.
Y un día decidí dejar la cámara. Fue en el 83.
Podía contemplar el conjunto de una producción
terminada, y me di cuenta de que hablaba, de
buena gana, de lo pasado. Los oyentes parecían
interesados, no sólo por cortesía o para intentar
buscare los puntos flacos: mi retirada era una garantía de que era inofensivo.
De cuando en cuando mi amigo Lasse Bergström y yo hablábamos de un nuevo Bergman sobre Bergman –pero más sincero, más objetivo-.
Bergström preguntaría y yo hablaría, era el único
parecido formal con el precedente. Nos animábamos mutuamente y de pronto nos encontramos en plena faena (...)
Ingmar Bergman,
Imágenes, Tusquets editores, 1992