Filosofía - Mito de la caverna - Page 2

La división de la ciudad estalló en las revueltas oligárquicas de los años 411 y 401 a.C. En esta última, el régimen oligárquico, impuesto por los espartanos tras la derrota de Atenas, llevó al poder al gobierno de los Treinta Tiranos, que instauraron un régimen de terror, provocando la muerte y el exilio de muchos ciudadanos. Poco después, una vez reinstaurada la democracia (un simulacro de lo anterior en el que el caos, la demagogia y la corrupción se instalan en Atenas), se acusó y se condenó a muerte a Sócrates, a quien Platón consideraba el hombre más justo de su tiempo. Estos hechos llevaron a Platón a enjuiciar negativamente el gobierno de los estados griegos, que consideraba dominado por fuerzas y pasiones irracionales, y a condenar la radicalización de la democracia ateniense, sustentada en la política imperialista. A su juicio, esta descuidaba el verdadero bienestar de los ciudadanos, que debía basarse en la moderación y la justicia, no en el afán desmedido de poder y riquezas. Platón vive, pues, unas circunstancias históricas extraordinariamente convulsas. De alguna manera, su filosofía es una respuesta a la decadencia y el desorden que le tocó vivir. Atenas se desmoronaba ¿cómo fue posible haber llegado a esta situación después del esplendor anterior? Platón cree encontrar la causa en la ignorancia de los ciudadanos y gobernantes acerca de qué es la Justicia. La única posibilidad de mejora pasa, pues, por la educación filosófica de sus gobernantes. En su famosa Carta VII Platón revela que su preocupación prioritaria son los asuntos políticos. Su interés por la filosofía es secundario: como medio para instaurar un estado verdaderamente justo. Después de la guerra, Platón conoció el declive de Esparta, la hegemonía de Tebas y , al final de su vida, pudo ver la aparición en escena de Filipo II de Macedonia. Pocos años después de su muerte tuvo lugar la batalla de Queronea que significó el dominio macedónico sobre toda Grecia y el fin del sistema político de la ciudad-estado, basado en la soberanía y la autonomía de la polis. 2.- Contexto cultural La democracia ateniense, en algunos aspectos modélicos, no es completa. Los esclavos, los extranjeros y las mujeres no gozan de los derechos de ciudadanía. Tras las guerras del Peloponeso, se calculan que vivían en Atenas en torno a 250.000 personas, de las cuales no llegaban a 30.000 las que poseían el estatuto de ciudadanos. Después del florecimiento sin precedentes de las artes y las letras del siglo v a.C., se hacen notar los efectos de la decadencia económica y no se emprenden grandes proyectos como los llevados a cabo en el siglo anterior (el Partenón y el Erecteión de la Acrópolis, por ejemplo). El modelo heroico de la época precedente es sustituido por un ideal más cotidiano, realista y naturalista. Así, el gusto por el equilibrio, la