FAMA
ENTREVISTA
me metí de lleno”, contó Luis. La escuela fueron las redacciones, esas enormes redacciones llenas de periodistas y de humo, también de café y máquinas de escribir. El diario era la fuente de información para millones de porteños, que devoraban, según Ventura, ocho ediciones diarias del diario“ Crónica”. Sí, leyó bien, ocho ediciones salían de la imprenta a lo largo del día. Una muestra de la omnipresencia de la gráfica, también como medio de entretenimiento
46 y fuente de temas para discutir en el café o en el bar.
Mucha tinta derramó Luis sobre el papel, hasta que se convirtió en un experto en encontrar historias que le interesaban a la gente y se fue metiendo en el mundo de las celebridades, que tanto gusta a miles de lectores en ambas márgenes del plata. Se metió sin permiso, sin preguntar, simplemente se metió de lleno. Él todo lo sabe y fue desnudando las almas de cientos de personajes de la farándula, ese“ conjunto de personas que se destacan por algo y llaman la atención de la gente. Y en ese grupo conviven desde Jorge Luis Borges, pasando por Menem y hasta Ricardo Fort. No importa por qué se destacan, ya sea por carreras artísticas geniales o por caer con tres prostitutas en un Rolls Royce. El tema es que la gente no para de comentar sobre ellos. En un barrio o en un club, también hay farándula”, definió Ventura. Este trabajo – muy mal visto por algunos, sufrido por