empezó en el caos de los primeros días tras el alumbramiento se ha convertido en la práctica por costumbre . Sencillamente no lee la Palabra de Dios .
Su esposo intenta alentarla a encontrar espacio para su lectura bíblica durante la siesta o cuando acuesta al bebé por la noche . Sin embargo , ella no es capaz de sacar energía para hacerlo . Ha pasado demasiado tiempo . Ha perdido la costumbre . Se ha desvanecido el encanto . Así que llena sus días con otras cosas como las redes sociales y la televisión , con la esperanza vana de que podrá tener la voluntad de salir de su agotamiento de madre reciente .
Una vez se prometió a sí misma que nunca llegaría a ser como otras mujeres que abandonaban la Palabra tras el nacimiento de sus bebés , pero el orgullo precede a la caída , y ahora es una de ellas : sola , vacía e intentando arreglar su situación al margen de Dios y su Palabra .
Nunca lo admitiría , pero su falta de tiempo en la Palabra se nota .
Sus relaciones sufren .
Su matrimonio sufre . Y hasta su forma de ser madre sufre .
Sus sentimientos están por todas partes , y todos ( incluida ella ) pagan las consecuencias .
Cuando contempla en qué se ha convertido su existencia , se da cuenta de que desafortunadamente no está preparada para su nueva vida como madre .
Ahora DÉJAME HABLARTE DE OTRA
MUJER que no está muy lejos de esta madre reciente .
Ya se ha visto antes en esta misma situación : agotada , abrumada e incapaz de encontrar una nueva rutina . Sin embargo , ha emergido con un nuevo propósito . Ha comprobado que la falta de meditación en Dios produce un fruto amargo y ha prometido evitar de nuevo esa situación , por mucho que le cueste . Dios ha sido fiel , aun en medio de grandes dificultades . Ha hecho que su Palabra sea el deleite de ella en los momentos atemorizantes previos al nacimiento de su hijo y en los agotadores días tras el alumbramiento .
Meditar en la Palabra no hace que la dificultad de esa etapa desaparezca , pero sí le aporta perspectiva . La mantiene afianzada en sus relaciones . Le da fuerza en su función de madre . Le proporciona esperanza . Sus circunstancias no difieren de las de la primera mujer , pero lo que ella está haciendo con la Palabra de Dios en esas circunstancias sí ha marcado toda la diferencia .
La vida no es necesariamente más fácil para ella que para la otra mujer . Pero ella está preparada para el huracán de la dificultad , porque tiene un ancla de peso . Cada una de estas mujeres soy yo misma .
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