Estados Unidos siempre fue una nación que prometía un alto nivel de calidad de vida, es por eso que fue un modelo a seguir para todos lo demás. La cuestión es que Estados Unidos respeta los derechos humanos siempre y cuando el individuo sea Norteamericano, en lo que resta hecha la suerte al aire y finge no darse cuenta y con una persona que carece de valores en la presidencia no sabemos qué nos puede deparar en un futuro.
Es importante que el país recuerde que todos somos capaces de lo mismo, sin importar nuestras características físicas y hasta pasiones, todos merecemos respeto e igualdad siempre y cuando nos ayudemos a mejorar los unos a los otros, nunca hay que olvidar que seamos de la nacionalidad que sea juntos podemos, separados caemos.