Escuela N°16 D.E. 15 "Ejército de los Andes" | Page 58

P ero la cosa no quedó ahí. Se acercaba el 17 de Agosto y teníamos que preparar el acto. Las preguntas surgieron espontáneamente. “¿Se hablaba de Derechos Humanos en la época de la colonia? De haberse conocido, ¿San Martìn hubiera sido amigo de las Abuelas de Plaza de Mayo?” Esta vez los chicos se convirtieron en pequeños historiadores. Indagaron sobre la vida en la colonia, abordaron la relación entre lo justo y la justicia como antecedente de lo que hoy llamamos Derechos Humanos y se sumergieron en la investigación de frases, acciones y pensamientos del General Don José de San Martìn en relación a este tema. Al hombre honrado no le es permitido ser indiferente al . La seguridad individual del ciudadano y la de su propiedad deben constituir una de las bases de todo buen gobierno. San Martìn “El templo de la libertad estará siempre unido a la justicia y cuando un pueblo es libre, es preciso que los magistrados sean justos”. Josè de San Martìn Después de haber liberado a Perù (27 de agosto de 1821), San Martín decreta: “después que la razón y la justicia han recobrado sus derechos en el Perú, sería un crimen consentir que los aborígenes permaneciesen sumidos en la degradación moral a que los tenía reducido el Gobierno Español, y continuasen pagando la vergonzosa exacción, que con el nombre de tributo, fue impuesta por la tiranía como signo de señorío. Por lo tanto declaro: 1. Consecuente con la solemne promesa que hice en una de mis proclamas del 8 de setiembre último, queda abolido el impuesto, que bajo la denominación de tributo, se satisfacía al Gobierno Español. 4. En adelante no se denominarán los aborígenes, indios o naturales; ellos son hijos y ciudadanos del Perú, y con el nombre de Peruanos deben ser conocidos". sentimiento de la justicia. San Martìn