ESCUELA DE DESCODIFICACIÓN BIOLÓGICA ORIGINAL 2015 2016 Vol. 2 | Page 12

CÓMO ACOMPAÑAR ANTE UNA SITUACIÓN DE EMERGENCIA

Arantxa Par Wolder

Tras el fin de semana negro del 18-20 de marzo en el que fuimos testigos de varias catástrofes: Istanbul (Turquía), Rotov (Rusia) y Tarragona (España) aprovechamos para dar algunas orientaciones sobre cómo actuar ante una situación de emergencia o catástrofe.

¿Cuáles son las reacciones más habituales ante una situación de catástrofe?

Ante una situación de emergencias, el ser humano pone en marcha diferentes estrategias de supervivencia para poder asimilar y reaccionar ante lo que está ocurriendo. La manera de reaccionar de cada uno de nosotros dependerá de muchos factores, puesto que no nos encontramos en nuestro estado natural ni estamos ante un imprevisto, sino que nos encontramos ante una situación catastrófica que nos pone en peligro de muerte.

La reacción más habitual en situaciones de emergencias es la conducta desordenada (o estado de shock), pero también podemos encontrarnos a personas que muestran confusión, ataques de pánico o ansiedad, paralización o histeria y grupos de individuos que permanecen unidos y callados a la espera de las noticias.

El estado de shock es una de las reacciones más comunes entre las víctimas de una catástrofe. La persona vive de forma dramática e intensa la situación vivida y el cerebro no puede procesar la elevada carga de estrés a nivel corporal y reacciona quedándose inmóvil o manifestando una conducta alterada.

El estado de shock tiene 3 fases:

•Fase Aguda

(suele durar minutos, horas o días). Esta fase se conoce como una respuesta de huida o de lucha interna. El cuerpo reacciona con un alto nivel de estrés (aceleración de la frecuencia cardíaca y respiratoria, aumento de la adrenalina e incapacidad de reacción). Muchas veces sucede que en esta fase también se vive desorientación, fases agresivas o falta de reacción a los estímulos.

•Fase de Reacción

En una segunda fase aparece la culpa, los miedos y temores, las pesadillas, la tensión muscular (puede durar semanas o meses). El hecho ocurrido se ha asimilado pero continua muy presente.

•Fase de Reorientación

(la duración dependerá del apoyo recibido, de los recursos del individuo y del propio proceso de recuperación): es una fase de integración donde el individuo puede volver a la rutina. El dolor persiste, pero se reduce la intensidad.

¿Cómo acompañar a una persona en estado de shock o con una conducta agresiva y desordenada?

Cuando nos encontremos con una persona en estado de shock y una vez haya recibido asistencia médica, deberemos evitar mantener conversaciones largas y sólo haremos preguntas en espacios no muy seguidos para ayudarle a volver al tiempo presente de forma gradual (¿Sabes dónde estás? ¿Sabes qué día es? ¿Tienes sed?). Es importante ir hidratándose, revisar que no haya sufrido ninguna lesión, y buscar su mirada cuando hablemos con él/ella para poder acompañarlo/a en el momento que está viviendo.

En el caso de conductas agresivas y desordenadas, ante todo, deberemos vigilar que la persona no se auto-lesione o pueda poner en riesgo a otras personas. A través de la contención y evitando frases esperanzadoras procuraremos que gradualmente rebaje

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