Nosotros los hijos de Dios, los que obedecemos y creemos en su palabra hemos sido llamados a ser testimonio de la palabra de Dios en nuestras vidas, es un estilo de vida, que comprende la evangelización que es el anunciar su palabra llevarla a los que la necesitan y mostrar cómo se han cumplido las promesas de Dios en nuestras vidas
Todos debemos sentirnos llamados a ser valientes anunciadores del Evangelio de Jesús en el mundo, en esta tarea de anunciar el mensaje de salvación al corazón del mundo, debemos tener la certeza de que no estamos solos, que Dios NO está ausente ni se desinteresa de lo que sucede a sus hijos en el cumplimiento de su misión, sino que se preocupa por ellos, los acompaña y les ayuda.
Debemos ser conscientes de cuáles son nuestros miedos en el cumplimiento de nuestra misión como seguidores de Jesús, para luchar contra ellos y que nada ni nadie nos impida por miedo cumplir con lo que el Señor nos ha encomendado, para que el mundo crea en el Señor, se convierta a su mensaje y se salve.