IoT: Riesgos para la Seguridad
Los sensores con los que actúan ciertos aparatos, la configuración de notificaciones ante estímulos
o la red global donde se encuadran estas intercomunicaciones deben estar a salvo de ataques
externos. Con los niveles de protección adecuados, se puede garantizar la resistencia de la red
ante ataques de denegación de sistema (DDoS), código malicioso, o monitorización externa de la
actividad del dispositivo. De esta forma, se mantienen los dispositivos alejados de ciberataques
que pueden costar millones de euros.
Privacidad: Con la masificación del uso de internet, los datos son prácticamente anónimos dentro
de la gran masa de información que componen los sistemas. Sin embargo, ante un ciberataque,
podemos se puede perder toda privacidad si los mecanismos de cifrado no son adecuados al grado
de confidencialidad de nuestra información, ya sea personal o profesional, estratégica o militar.
Proteger la privacidad de los dispositivos es una tarea básica que evita la captación de
información por parte de terceros.
La protección de la privacidad se puede realizar a través de varios protocolos:
Técnicas de Autentificación: El robo de identidad para operar por internet o para
acceder a los dispositivos interconectados es un delito que consiste en la utilización de
contraseñas y usuarios ajenos para infiltrarse en el sistema suplantando la identidad de
otro. Esto puede traer consigo casos de espionaje industrial, acceso a instalaciones de
personal no autorizado o filtración de información confidencial. Para dificultar ataques
por suplantación de personalidad en línea, existen técnicas de autentificación tan simples
como una contraseña o tan complejas como el análisis biométrico que protegen al sistema
del acceso por parte de terceros.
Tanto las empresas como la Administración se ven inmersas en un proceso por el cual cada
vez es más común que un empleado acceda a sus propias aplicaciones desde dispositivos
corporativos o al revés: que quiera conectarse a las red corporativa desde sus propios
dispositivos (conocido como BYOD (Bring Your Own Device) o BYOA (Bring Your Own
Application)). Esto aumenta la vulnerabilidad de los sistemas, de modo que se hace
necesario mejorar los mecanismos de acceso a las redes, asegurando inequívocamente que
la persona conectada al otro lado del dispositivo es la persona que efectivamente tiene
permisos y responsabilidades adecuadas para acceder a la información que se le va a
mostrar.
Técnicas criptográficas: La transmisión de archivos o datos en internet está sujeta a la
interceptación por agentes como el denominado man in the middle, debido al
pequeño rastro que dejamos mientras navegamos por internet o a través de nuestro
servidor de telecomunicaciones.
Documento con nivel de seguridad Confidencial
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