El verdadero riesgo de esta enfermedad, que en ocasiones pasa tan desapercibida pero es
un riego a tener en cuenta, es el hecho de que se puedan producir infartos cerebrales y cardiacos
por la aparición de coágulos de sangre, los cuales taponan las arterias y hacen que no llegue la
sangre a los tejidos a las que debería llegar por tanto éstos mueren si no se trata a tiempo, con las
consecuencias que ello conlleva.
El tratamiento es simple, consiste en diuréticos, betabloqueadores o vasodilatadores, que se
encargan de provocar que la sangre circule mejor por las arterias ya que aumentan su calibre.
Arritmias
TIPOS DE ARRITMIAS
Hay dos tipos de arritmias, la bradicardia y las taquicardias, como bien indica el margen de la
izquierda, estas se diferencian según si los latidos del corazón son demasiado rápidos o demasiado
lentos.
Bradicardia
La bradicardia se define como un ritmo cardíaco lento o irregular, normalmente de menos
de 60 latidos por minuto. A esta frecuencia, el corazón no puede bombear suficiente
sangre con altos niveles de oxígeno al cuerpo durante la actividad normal o el ejercicio.
Hay varios tipos de bradicardias según la parte del corazón a la que afecte:
Bradicardia sinusal
Bloqueo sinoauricular
Taquicardia
La taquicardia es un ritmo cardíaco rápido o irregular, normalmente de más de 100 latidos por
minuto y hasta 400 latidos por minuto. Con un ritmo tan elevado, el corazón no puede bombear
eficazmente sangre con altos niveles de oxígeno a su cuerpo. Hay varios tipos de taquicardia según
la parte a la que afecte:
Taquicardia auricular
Taquicardia ventricular
Fibrilación auricular
Flutter auricular
Fibrilación ventricular
Enfermedades cardiovasculares