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mercado latino | ENERO 2019
¿Llegaste a ver en Internet la
cantidad de publicaciones en
Twitter que aparecieron sobre tu
desnudo frontal en la película?
- Me parece bastante interesante y
podría responderte en una forma
expresiva, pero mejor no. (Risas)
Todos tenemos ciertas partes en
el cuerpo que a la gente le cuesta
nombrar. En nuestra película hay
todo tipo de violencia, donde se
cortan cabezas, pero por lo visto
al público moderno no les resul-
ta tan interesante ni revelador ni
exclamatorio como una escena
donde alguien tiene relaciones
sexuales o muestra su pene.
¿Te molesta que la gente se sor-
prenda por el desnudo total de
un hombre, cuando no sorpren-
de si aparece así una mujer?
- Creo que como seres humanos
deberíamos pensar por un minuto y
meditar algo así, en nuestra socie-
dad occidental tan puritana, donde
mostrar gente haciendo el amor o
mostrar lo que tenemos en el cuer-
po, de repente termina siendo una
alerta de noticias en Google. Es
increíble, si nos ponemos a sentar a
analizarlo por un segundo. Es real-
mente muy gracioso que habiendo
tanta violencia en una película, lo
interesante pase por la parte íntima
de un hombre.
¿No resulta nada incómodo
filmar escenas así?
- Por supuesto. Hacía frío ese día
(riendo) y creo que estábamos a un
costado de un autopista. No era el
lugar ideal para filmar una escena
así. Por lo general, prefiero una
ducha de agua caliente y menos
hombres alrededor. Pero lo hice por-
que me pareció importante cuando
lo hablamos con el director, David
Mackenzie. Por debajo de la ropa de
un emperador, los seres humanos
están desnudos. Gente poderosa
como el Presidente Trump también
es gente que nace desnuda, come,
va al baño, tiene relaciones sexuales
como todos nosotros. Y me pareció
realmente importante mostrar que al
final del día somos todos animales.
Hay una escena final en al película
incluso, donde yo digo que somos
bestias. Somos animales en una
sábana donde puede venir un tigre
y uno de los dos animales va a termi-
nar ganando. Por eso me apasiona
tanto el tema y creo que es bueno
que pensemos un poco sobre el
tema. Todos tenemos teléfonos
celulares, pero de verdad, al final
del día, todos tratamos de matarnos
entre nosotros, tratando de dominar
otras personas, por el instinto animal
que tenemos adentro.
¿Crees que la película deja en
cierta forma ese mensaje parti-
cular a la sociedad moderna?
- Supongo que sí porque en com-
paración con lo que está pasando
en el gobierno de Estados Unidos,
con nuestra película mostramos un
arquetipo donde hay cierta noción
de esperanza y es posible que
ciertos actos no sean tan egoís-
tas para un héroe. Por lo general,
solemos destacar que el desinte-
rés es mejor que el egoísmo. Hay
historias infinitas en ese sentido y
merecen ser contadas una y otra
vez, porque sino seríamos todos
un grupo de estúpidos egoístas.
¿La preparación física con la ar-
madura, el pelo largo y la barba,
influye en algo en la actuación?
- Supongo que es una buena forma
de jugar la mitad de un partido,
dejar que la barba crezca para sen-
tirme más libre. Yo también soy fa-
nático de las barbas. Pero el rodaje
también parecía una fraternidad de
hombres, sin demasiadas mujeres