Enero Enero 2019 | Page 78

78 mercado latino | ENERO 2019 pues dañarían el cultivo de ciertas especies de frutas y hortalizas. Una situación similar sufriría la pesca, ya que ciertas poblaciones de peces podrían migrar hacia aguas menos cálidas en el norte del hemisferio. Todo esto lleva a que el gobier- no de Shinzo Abe considere al medioambiente como uno de los puntos más importantes tanto en su agenda nacional, como en los foros multilaterales. Sin embargo, los japoneses y sus instituciones ambientales no son novatas en tomar acciones por el clima, ya que la contaminación del aire producida por los combus- tibles fósiles en los grandes centros urbanos, ha sido un problema a solucionar desde la década de los sesenta. La polución era producida por los autos, las centrales eléctri- cas y las emisiones industriales, que durante los años noventa produ- cían niveles de dióxido de carbono que superaban las mil toneladas métricas al año, lo que significaba que en 1990 cada japonés producía 8,8 toneladas métricas de dióxido de carbono al año. Tales niveles de contaminación ambiental ocasionaban severas enfermedades en la población, que iban desde bronquitis crónica, asma bronquial, hasta demencia. La rápida industrialización del país nipón generaba altos ingresos en la población, por una parte, pero a costas de su salud que empeoraba con el paso de los años producto de las emisiones de las industrias, los hogares con más acceso a Tales niveles de contaminación ambiental ocasionaban severas enfermedades en la población, que iban desde bronquitis crónica, asma bronquial, hasta demencia. bienes y al transporte basado en combustibles fósiles. IMPORTANCIA DE LAS INSTITUCIONES PARA EL CUMPLIMIENTO DE LAS EMISIONES La abrumadora condición de contaminación ambiental y dete- rioro de la salud en la población comenzó en la década de los sesenta, donde se producía el fenómeno de la lluvia ácida en gran parte del país. Fue a finales de de dicha década que el gobierno decidió poner fin a la polución con la aprobación de la Ley Básica de Control de la Polución Ambiental, promulgada en 1968. Aunque se sabía que el logro de resultados sería lento, había que comenzar en algún momento. Cierto es que el año 1973 las alertas de densidad de óxido alcanzaron su peak con 328 partículas por millón, sin em- bargo a partir de 1986 estos niveles disminuyeron a 85, siendo signifi- cativas las reducciones llevadas a cabo en Tokio y Osaka. La ley para el control de la polu- ción fue la base para que otras le- yes subsecuentes, promulgadas en décadas posteriores, contribuyeran en la actualización de las medicio- nes. Sin embargo, su sentido más inmediato fue la regulación de to- dos los elementos que generaban contaminación ambiental y con- centraban polución, desde fábricas hasta autos particulares. Para ello, fue necesaria la creación de indica- dores de medición que permitie- ron recoger información sobre los principales agentes contaminantes, pero también los lugares donde se