REFLEXIÓN
De la encuesta, que fue realizada en el centro a alumnos con una 100 edad comprendida en el rango de 80 los 11 a los años, se desprenden 60 varias inferencias. La primera de
40 20 ellas es que el consumo de drogas
0 consideradas blandas( alcohol, tabaco y derivados del cannabis) así como el de drogas duras( Cocaína, anfetaminas y hongos alucinógenos) se encuentra en los valores normales para este rango de edades.
< 16 años > 16 años
Otro de los datos que se desprende es el hecho de que conforme los alumnos progresan en curso académico tienden a consumir menos drogas como derivados del cannabis y tabaco, sin embargo, se incrementa la cantidad de gente que consume alcohol. Esto puede estar debido a que existe un alto grado de invitación en los ambientes de consumo, lo cual propicia que se entre en contacto con estas sustancias. Respecto al consumo de derivados del cannabis se cree que es menor a medida que progresamos en edad debido al abandono del sistema educativo por parte de las personas que engrosan esta estadística, y no tanto por la formación de los alumnos, prueba de ello que en cursos superiores exista una prevalencia del consumo de cerca de un 6 % frente al consumo en cursos inferiores, del orden del 17 %. El siguiente diagrama muestra el porcentaje de personas consumidoras de una u otra droga en función de la edad.
En lo relativo al consumo de drogas duras, cabe decir que ronda unos niveles relativos ínfimos de la población encuestada. El hecho más probable es que este grupo de consumidores, dada su edad y su respuesta en la encuesta, sólo haya consumido en contadas ocasiones o sólo una vez.
CONCLUSIÓN
Toda la información descrita anteriormente nos hace tener idea de cuán pernicioso para nuestra salud puede resultar el consumo de drogas tanto legales como ilegales ya que, tal como queda reflejado, todas tienen efectos nocivos para nuestra salud a corto, medio y largo plazo. Como ya sabemos las drogas son sustancias químicas que causan efectos que nos pueden resultar agradables y placenteros en el momento del consumo, por lo cual las tomamos, ahora la pregunta es: ¿ Es necesario consumir estas sustancias para obtener placer y divertirnos? La respuesta es no, dado que es posible el ocio sin consumir ningún tipo de sustancia que a la larga tenga graves efectos sobre nuestra salud.
Por todo ello es que se ha de optar por un ocio saludable y que redunde en experiencias positivas, y no confiar nuestra diversión y entretenimiento a las drogas.