RIESGOS DE EXTINCIÓN
El único depredador al que debe temer el
gorila es el leopardo, ya que los demás
grandes carnívoros africanos no comparten
su hábitat. Además, este felino sólo ataca con
cierta frecuencia a los jóvenes y,
eventualmente, a alguna hembra; en
cualquier caso, elude siempre a los machos
adultos, pues un enfrentamiento con ellos
podría resultarle fatal.