En la Ruta Del Titiritero 08 | Page 20

profesional, fueron dos cosas las que me motivaron a entrar en esto: una clase optativa de animación de títeres y un espectáculo que vi en el Festín de los muñecos: La vuelta al mundo en 80 días de Fernán Cardama. Duranguense de nacimiento, ¿cómo se desarrolla el arte del teatro y los títeres en tu Estado? ¿Hay propuestas y espacios para estas disciplinas? ¿Existen muchas o pocas compañías? El teatro en Durango es complicado, hay pocas compañías y son contadas las que han logrado mantenerse de manera constante, no existen muchas opciones para la profesionalización, han surgidos intentos también por generar espacios independientes, pero a la fecha son pocos los que se mantiene en funcionando como centros culturales que albergan diversas disciplinas, no precisamente como un foro teatral. Sin duda las políticas culturales no han sido las más acertadas y desafortunadamente los grupos tienen que depender de los institutos de cultura para subsistir. Sobre las compañías de títeres nos sobran dedos para contarlas, son muy pocas y más pocas aun las que se han mantenido firmes, afortunadamente hay gente que ha hecho un excelente trabajo trascendiendo a nivel nacional e internacional. Viviendo en Guadalajara te das cuenta que al existir escuelas de teatro a nivel profesional genera un movimiento artístico. Lo pude comprobar en Zacatecas donde fui invitado a dar un taller el año pasado y me encontré con la sorpresa de que ya hay una licenciatura en teatro, aun cuando tienen que revisar los programas de estudios, incrementar la planta de catedráticos y realizar una serie de cambios importantes y necesarios, ya existe algo que motiva a que surjan pequeños proyectos que seguramente a corto o mediano plazo estarán generando resultados. Eso hace falta en mi tierra, al igual que un cambio en la forma que las instituciones públicas de cultura están trabajando, que dejen de pensar y gastar en “entretenimiento” y prioricen estrategias generadoras de herramientas para la profesionalización de los artistas escénicos y también en ofrecer al público propuestas artísticas más que entretenimiento y sensibilizarlos para que entiendan que esto es una profesión y no se produce ni se vive de milagros o de buenas voluntades. ¿Porque e migras a vivir a Jalisco? La carrera y la calidad de vida de la ciudad fueron un factor determinante. Yo acababa de cerrar un ciclo dentro de la producción audiovisual e inmediatamente se me presentó la posibilidad de aplicar para la Licenciatura en Artes Escénicas en Guadalajara, sentí que era el momento de retomar el teatro y aquí estoy, en una ciudad que me abrió las puertas, que me hizo reencontrarme con el camino de los títeres y aunque nunca 19